Irán corta internet móvil y WhatsApp para callar las marchas por el velo, que suman 11 muertos

Las iraníes dejan imágenes de una enorme belleza y valentía, quemando velos y lanzando proclamas al aire, pese a la represión de los ayatolás.
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La organización de Derechos Humanos Hengaw ha informado de que son 11 las personas, entre los que se encuentra un niño de 16 años y una madre de tres hijos, las que han fallecido en el marco de las protestas que están teniendo lugar en la provincia iraní de Kurdistán por la muerte de una mujer después de ser detenida por llevar mal puesto el velo.

Según ha informado la ONG en su perfil oficial de Twitter, dos de los fallecidos eran de la ciudad de Divandaré, mientras que otros cuatro eran naturales de Piranshahrm, Saqqez, Dehgolan y Qasr-e Shirin. Asimismo, otras cuatro personas han fallecido en la ciudad de Urmía.

Con todo, según las estadísticas proporcionadas por Hengaw, se contabilizan más de 400 heridos.

Los manifestantes se han echado a las calles en al menos 50 ciudades y pueblos de todo el país, originando de esta manera la ola más grande de protestas desde que en 2019 miles de personas salieran en contra del aumento del precio de la gasolina.

Las movilizaciones han tenido su epicentro en las zonas de mayoría kurda del noroeste del país, si bien se han extendido a numerosas ciudades, incluida la capital, Teherán.

De hecho, este mismo miércoles, el gobernador de Shiraz, Lorfolá Shibani, ha indicado que un agente de Policía murió el martes en el marco de un incidente en la ciudad de Mashhad (noreste) que se saldó además con otros cuatro agentes heridos.

Según el Centro de Estadísticas y Documentos de la ONG, en los últimos cuatro días, más de 500 ciudadanos kurdos han sido arrestados por las fuerzas de seguridad. Hengaw ha denunciado en un comunicado que “muchos heridos no han visitado los centros médicos por miedo a ser detenidos”.

Además, Irán bloqueó en la noche de este miércoles el internet móvil casi completamente y limitó aplicaciones como Whatsapp e Instagram en un aparente intento por controlar las protestas. La plataforma NetBlocks, que supervisa la conectividad de los usuarios y la censura en internet, afirmó que los principales proveedores de redes móviles “han cesado sus servicios casi totalmente”.

Además, informó de que se ha restringido el acceso a Whatsapp e Instagram, de las pocas aplicaciones occidentales permitidas en Irán, cuyas autoridades mantienen bloqueadas Facebook y Twitter, aunque los usuarios las usan con VPN (programas antifiltros de internet). “Irán sufre ahora las mayores restricciones en internet desde la masacre de noviembre de 2019”, indicó NetBlocks. La plataforma hacía referencia a las protestas de hace tres años provocadas por el aumento del precio de los combustibles y que según Amnistía Internacional dejaron más de 300 muertos y miles de detenidos. Entonces, las autoridades iraníes cortaron internet completamente durante varios días en todo el país.

Desde el comienzo de las protestas tras la muerte de Amini el viernes se han producido cortes de internet, pero muy localizados, especialmente en el Kurdistán iraní, de donde era originaria la joven.

El origen

Mahsa Amini, de 22 años y miembro de la minoría kurda iraní, fue detenida el 13 de septiembre en Teherán por vestir de forma inadecuada y falleció tres días después de caer en coma tras desmayarse en un centro de detención, en medio de denuncias sobre torturas y malos tratos. Fue trasladada a una comisaría para asistir a “una hora de reeducación”, dijeron las autoridades.

Murió tres días más tarde en un hospital adonde llegó en coma tras sufrir un ataque al corazón, que las autoridades han atribuido a problemas de salud, algo rechazado por la familia.

La Policía de Teherán salió el lunes al paso de la polémica y aseguró que la muerte de Amini fue un “incidente desafortunado”, mientras que el presidente iraní, Ebrahim Raisi, habló el domingo por teléfono con la familia y prometió una investigación minuciosa para esclarecer lo ocurrido.

Protestas por la muerte de una joven iraní que llevaba "mal" el velo