Europa se planta ante Trump y trata de mantener vivo el pacto nuclear con Irán

Europa se planta ante Trump y trata de mantener vivo el pacto nuclear con Irán

Las claves para entender los motivos de la UE para tratar de mantener vivo el histórico pacto pisoteado por el presidente estadounidense.

En pocos segundos Donald Trump ha hecho añicos más de una década y media de relaciones y esfuerzos diplomáticos. El anuncio del presidente estadounidense de que se retira del acuerdo nuclear con Irán y de que vuelve a imponer severas sanciones al país persa ha provocado la inmediata reacción de la Unión Europea, cuyas potencias, que se habían implicado en la negociación, se afanan este miércoles en mantener con vida el histórico acuerdo, con o sin Estados Unidos.

¿POR QUÉ SE HA PLANTADO LA UE?

El pacto con Irán pisoteado por Trump, destinado a garantizar que el programa de desarrollo nuclear de este país no tuviera un carácter militar, costó mucho. Fue fruto de un largo y minucioso proceso de negociaciones diplomáticas en el que se involucraron al más alto nivel Reino Unido, China, Francia, Alemania, Irán, Rusia y las administraciones estadounidenses pasadas. Especialmente relevante fue el papel jugado por el expresidente estadounidense Barack Obama, ya que la rúbrica del pacto fue considerado como el principal hito de su presidencia en materia internacional.

El acuerdo fue firmado en 2015 y dio inicio a una nueva era en Oriente Medio. Estados Unidos y las potencias europeas firmantes se comprometieron a levantar las sanciones que hasta entonces pesaban sobre Irán. A cambio, la república islámica limitaba su programa nuclear y aceptaba no desarrollar armas atómicas. Los verificadores de la ONU han señalado que, al menos hasta hoy, Irán ha cumplido los compromisos que contrajo en el marco del acuerdo.

La UE teme que el paso dado por Trump suponga un incremento de la inestabilidad en Oriente Medio y que las sanciones tengan además un impacto negativo para las empresas europeas con intereses en Irán y por el previsible auge de los precios del petróleo (que ya se ha disparado). Irán es un país exportador de crudo y, además, su esfera de influencia abarca a países vecinos como Irak o Siria, que también atesoran grandes reservas. Uno de los argumentos de Trump para romper el acuerdo ha sido que Irán está militarmente involucrado en el conflicto sirio.

DERROTA DIPLOMÁTICA

La decisión de Trump, aplaudida tan solo por los archienemigos de Irán (Israel y Arabia Saudí), supone una dura derrota diplomática para Europa, cuyos líderes suplicaron al mandatario estadounidense mantener a su país dentro del acuerdo. En una declaración conjunta, la canciller alemana Angela Merkel, la primera ministra británica Theresa May y el presidente Macron expresaron su "pesar y preocupación" por el paso dado por Trump.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, que ayudó personalmente a supervisar el pacto, ha declarado en una breve comparecencia ante la prensa en Roma que "el acuerdo es crucial para la seguridad de la región, de Europa y del mundo entero".

Si el acuerdo muere por la negativa de EE UU a mantenerse en él, los esfuerzos diplomáticos de la UE y su influencia habrán sido estériles. "Mientras Irán siga implementando sus compromisos, y lo ha estado haciendo hasta ahora, la UE seguirá comprometida con la implementación del acuerdo", ha asegurado Mogherini.

La canciller alemana no ha dudado en calificar de "grave" el anuncio de Trump pero avisa de que Alemania mantendrá su compromiso con Irán. "Se debe garantizar que Teherán no pone en marcha en el futuro un programa atómico no civil", ha recalcado Merkel.

En el caso de España, el presidente, Mariano Rajoy, ha asegurado que seguirá defendiendo la vigencia del acuerdo de 2015, que fue "un avance muy significativo" y que apoyaron "todos los países occidentales para defender la libertad, la democracia y sobre todo la seguridad de la gente".

CONTRAMEDIDAS DE LA UE

Tras el anuncio, los ministros de Relaciones Exteriores de Francia, Alemania y Reino Unido han decidido reunirse con representantes iraníes el próximo lunes "para considerar toda la situación", según dijo el ministro francés Jean-Yves Le Drian.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, hablará por teléfono con su homólogo iraní Hasan Rohani este miércoles por la tarde para decirle que Francia desea "mantener el acuerdo" y pedirle que haga lo mismo, agregó Le Drian en la radio RTL.

Los europeos harán "todo lo posible" para que Teherán respete el acuerdo sobre su programa nuclear iraní, ha afirmado por su parte la canciller alemana Angela Merkel este miércoles, poco después de que el guía supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, exigiese garantías a raíz de la retirada estadounidense.

Mogherini también ha señalado que la UE no se sumará a las sanciones que va a imponer Estados Unidos. En Bruselas ya se están elaborando planes para introducir medidas que bloqueen las sanciones contra Irán que prevé Trump, una iniciativa sumamente rara contra un gobierno aliado.

LA REACCIÓN DE IRÁN

El presidente iraní, Hasan Rohaní, ha anunciado que Irán "continuará" de momento en el acuerdo nuclear de 2015, tras la retirada de EEUU, si se garantizan sus intereses. En caso contrario, tomará "decisiones", entre las que no se descarta la reanudación de su programa de enriquecimiento de uranio, paso previo a la fabricación de armas atómicas.

"Debemos ser pacientes para ver cómo los otros países reaccionan", ha dicho Rohaní en un discurso aludiendo al resto de firmantes del pacto: Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania. El Gobierno persa ha anunciado que se va a dar unas semanas para ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

Por su parte, el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, ha dicho este miércoles que su país no puede negociar con Estados Unidos su influencia regional o sus programas de misiles balísticos y que no se fía de los países europeos para preservar el acuerdo nuclear. "Los responsables del país están ante un gran examen, a ver si conservan la dignidad del pueblo o no. Se dice que vamos a continuar con tres países europeos (Alemania, Francia y Reino Unido), pero yo no me fío de esos tres países", ha afirmado.