Rusia, Ucrania, Francia y Alemania ratifican su apoyo al alto el fuego y se verán en 15 días

El llamado Formato de Normandía volverá a reunirse dentro de dos semanas en Berlín.
Un soldado ucraniano comprueba la posición de los rusos en la frontera.
Un soldado ucraniano comprueba la posición de los rusos en la frontera.
EFE/EPA/STANISLAV KOZLIUK

Rusia, Ucrania, Francia y Alemania han asegurado este miércoles que siguen “comprometidos” para reducir las diferencias en sus posiciones sobre la crisis ucraniana y volverán a reunirse dentro de dos semanas en Berlín.

Los cuatro países, que integran el llamado Formato de Normandía, han reafirmado su “apoyo incondicional al alto el fuego” acordado en el este de Ucrania el 22 de julio de 2020, según han indicado en una declaración hecha pública por el Elíseo tras una reunión en París.

Los consejeros diplomáticos de los líderes de los cuatro países han subrayado tras la reunión que los Acuerdos de Minsk son la base de las conversaciones que mantendrán, y se han mostrado “comprometidos para limar las diferencias actuales”.

La reunión de este miércoles, celebrada en el Palacio del Elíseo, se prolongó durante más de ocho horas.

“Tuvimos una conversación difícil, pero quizás fue la primera tan franca para evaluar todos los problemas relacionados con la implementación de los Acuerdos de Minsk” para la paz en el Donbás, ha señalado por su parte en una rueda de prensa el enviado ruso, Dmitri Kozak.

Kozak, vicejefe de la Administración Presidencial rusa, confía en que en la reunión de Berlín dentro de dos semanas haya algunos avances en el diálogo sobre la situación en el este de Ucrania.

Al margen de lo que ocurría en París, este miércoles ha habido otros movimientos: El secretario de Estado de EEUU, Anthony Blinken, anunció en Washington que había enviado a Rusia una carta de respuesta a las garantías de seguridad que exige Moscú.

Blinken señaló que ahora es Rusia la que debe elegir entre la “vía diplomática” o la confrontación que supondría una agresión militar a Ucrania, algo que traería “graves consecuencias”, advirtió.