+18: un Trump pornográfico habla de tiros en la frente y atletas trans ante unos niños
El presidente de EEUU convierte un evento destinado a fomentar la actividad física infantil en un mitin político cargado de teorías apocalípticas y ataques personales. "Puede que seáis demasiado jóvenes para esto", les dijo. Pero no paró.

Dice la RAE que "pornografía" es sinónimo de "obscenidad". Pues eso es lo que se vio ayer tarde en el Despacho Oval, en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convirtió un encuentro con niños para promover el deporte y la vida saludable en una suma incongruente de referencias para adultos, de la guerra a la transexualidad. Los rostros de los menores, inenarrables. "Puede que seáis demasiado jóvenes para esto", reconocía en voz alta el republicano. Pero no paró.
Lo que debía ser una mañana de saltos, carreras y consejos optimistas terminó pareciéndose más a una tensa sesión informativa del Consejo de Seguridad Nacional o a un monólogo de comedia negra. Lo que está claro es que Trump ha vuelto a romper todos los protocolos de etiqueta presidencial y se ha olvidado de la mínima prudencia ante un auditorio tan particular. En lugar de motivar a los críos a comer verduras, decidió desahogarse sobre el riesgo de un conflicto nuclear y la participación de mujeres trans en el deporte. Ideal.
El escenario era el relanzamiento del Consejo Presidencial de Fitness, Deportes y Nutrición, que llevaba discurso y bailes en los jardines de la Casa Blanca. Sin embargo, el magnate no tardó ni cinco minutos en desviar el guion. Ante la mirada atónita de los pequeños y sus padres, Trump lanzó una advertencia sombría: "Estamos muy cerca de una Tercera Guerra Mundial". Sin anestesia.
"Vais a heredar un lío"
Lejos de ofrecer un mensaje de esperanza a las nuevas generaciones, Trump optó por el realismo más crudo (y desubicado, también). Según recogen medios como Rolling Stone y The Daily Beast, el expresidente aseguró a los menores que el panorama internacional es desolador, mencionando específicamente las tensiones con Irán.
"Vais a heredar un lío, pero lo vamos a solucionar antes de que lleguéis ahí", afirmó el republicano, en una de las frases que más han resonado en redes sociales por lo inapropiado del contexto. Han sido muchas, todas virales. Pero no se quedó ahí: el mandatario se explayó sobre el poderío militar norteamericano, también. "Tenemos el equipo militar más increíble del mundo, pero no queremos tener que usarlo nunca", aseguró.
La guerra de Irán fue otro de sus ejes, de la que se puso a hablar sin venir a cuento. En uno de los momentos más surrealistas, un periodista, con un niño pequeño de pie justo a su lado, le preguntó al presidente si creía que los manifestantes iraníes podrían derrocar a su Gobierno si EEUU los armaba y el presidente respondió describiendo la brutal masacre de manifestantes. Entonces, se puso a describir cómo los manifestantes contrarios al régimen de los ayatolás fueron tiroteados "entre los ojos" por francotiradores.
Luego inició otra ronda de preguntas con los medios, dejando a sus jóvenes invitados incómodos, mientras divagaba sobre temas irrelevantes. "Habrían tenido un arma nuclear", le dijo el presidente al golfista Gary Player, flanqueado por varios niños pequeños por ser parte de la campaña deportiva, mientras otros se encontraban al otro lado del presidente. "Y recuerden, enviamos ese magnífico bombardero B-2... destruimos su potencial nuclear. Fue aniquilado", se vanagloriaba.
"Si Irán tuviera un arma nuclear... tal vez no estaríamos todos aquí ahora mismo", continuó. "Les aseguro que Oriente Medio habría desaparecido. Israel habría desaparecido. Y habrían puesto su mira primero en Europa, y luego en nosotros", dijo. "No tienen armas. Puedes tener a 200.000 personas protestando y a cinco o seis enfermos armados, y cuando empiezan a dispararles entre los ojos, ves caer a un tipo, y luego a otro, y no tienen armas", insistía, ante niños silenciosos y cariacontecidos. "El mes pasado mataron a 42.000 personas. 42.000 manifestantes desarmados", por si faltaban datos.
"Hombres en competiciones de mujeres"
Si hablar de misiles hipersónicos ante escolares no era suficiente, Trump decidió que el evento de fitness era el momento ideal para retomar uno de sus temas favoritos en la guerra cultural estadounidense: la participación de atletas transgénero.
"No queremos hombres compitiendo en deportes de mujeres", sentenció, provocando una mezcla de aplausos dispersos y silencios incómodos entre el público presente. El magnate insistió en que esto era una cuestión de "justicia", obviando que se encontraba en un acto para promover el ejercicio físico básico entre niños de primaria.
Por si fuera poco, acabó ridiculizando a una niña por no ser muy alta. Directamente le dijo que deje el voleibol, que no le va.
"Desquiciado"
Analistas y políticos de la oposición han calificado la intervención de "unhinged" (desquiciada), señalando que Trump parece incapaz de adaptar su discurso al público que tiene delante. "Fue una diatriba sin filtros sobre la guerra y el odio en un evento que se supone debe ser sobre la salud infantil", señalan desde el Partido Demócrata. Mientras tanto, el equipo de Trump defiende su "honestidad" al hablar con los jóvenes sobre los "problemas reales" que enfrenta el país.
El evento concluyó con los niños realizando algunas pruebas de aptitud física al aire libre, aunque el ambiente ya estaba irremediablemente enrarecido por las advertencias de una catástrofe global. Al final de la jornada, los asistentes se llevaron una lección, aunque probablemente no la de educación física que esperaban: en el universo Trump, cualquier micrófono es bueno para anunciar el fin del mundo.
