Cole Allen, el detenido por el tiroteo en la Cena de Corresponsales, acusado de "intento de asesinato" del presidente de EEUU
La audiencia sobre su caso tendrá lugar el jueves. El juez ha ordenado su detención provisional, con otros dos cargos. Allen podría enfrentarse a una pena de cadena perpetua.

Cole Allen, el presunto autor del tiroteo contra Trump y otros miembros del Gobierno de EEUU, ha sido acusado de "intento de asesinato del presidente de EEUU", por parte de la Fiscalía.
Así consta en los procedimientos judiciales decretados este lunes, en la comparecencia del detenido para la lectura de las acusaciones. La cita se produce apenas dos días después del ataque armado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
Tras la vista inicial de algo menos de 30 minutos, el juez Matthew Sharbaugh del tribunal federal de Washington, ha ordenado la detención provisional del profesor de 31 años, a la espera de la audiencia sobre su caso, prevista para el jueves. A todo ello asintió Cole Allen en voz baja, vestido con un mono azul y con semblante calmado, tal y como detalla EFE.
Aparte, Allen también afronta cargos de transporte de armas entre estados y del uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento, a sumar al cargo principal, que podría suponer la cadena perpetua en caso de ser declarado culpable.
Allen, de 31 años, envió a sus familiares un largo y detallado manifiesto diez minutos antes de perpetrar el ataque en plena Casa Blanca. En su mensaje, se refería a Donald Trump y otros miembros de la administración como "objetivos".
Sin mencionarle directamente, pero en una evidente referencia al presidente de EEUU Allen aseguraba no permitir que un "pedófilo, violador y traidor" actuase en su nombre.
En referencia al presunto atacante, Trump ha asegurado que se trata de un fanático "anticristiano" y ha culpado a la izquierda del auge de la violencia en su contra, al tratarse del tercer intento de asesinato en apenas dos años.
Sin embargo, Trump ha quitado gravedad a su actual situación. "No estaba preocupado. Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco", apuntó en su primera reacción detallada, durante una entrevista con el programa 60 Minutes.
Allí confesó que en primer lugar sospechó que el ruido provenía de la caída de una bandeja, pero al ver el despliegue del Servicio Secreto empezó a entender la situación. "Quería ver qué estaba pasando. Y para entonces, empezamos a darnos cuenta de que tal vez era un problema malo, un problema diferente", explicó.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha ido más allá al culpar a la oposición y directamente al Partido Demócrata y a los medios de alimentar el comportamiento de odio contra Trump.
