De cal y de arena: Trump da más tiempo a Irán mientras se plantea enviar 10.000 soldados más a la zona
Irán defiende impedir el paso por el estrecho de Ormuz en una conversación con Guterres, el secretario general de la ONU.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos contempla la opción de enviar 10.000 soldados más a Oriente Medio en plena guerra con Irán que incluirían tropas terrestres, según una información publicada por el diario The Wall Street Journal esta madrugada.
El diario, que cita fuentes de propio Pentágono, asegura que este desplazamiento contaría con infantería y vehículos blindados para ofrecer más opciones militares al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya apuesta parece centrarse en negociar con Irán, sin que estas conversaciones hayan llegado a ninguna conclusión hasta la fecha.
Ni Trump ni el Pentágono han descartado una operación terrestre en la República Islámica, lo que ha despertado más amenazas de Teherán de redoblar sus ataques contra Israel y objetivos estadounidenses en países del golfo Pérsico, así como de estrechar todavía más su control sobre el estrecho de Ormuz y de Bab al Mandeb, claves para el comercio global.
Desde hace días se especula con la posibilidad de que Washington realice despliegues de soldados en puntos como la isla de Jark, donde está el principal centro petrolero de Irán, una decisión que podría deparar un rechazo destacable por parte de la opinión pública, según muestran algunos sondeos.
Una encuesta de Reuters e Ipsos de la semana pasada muestra que el 55 % de estadounidenses está en contra de un despliegue de tropas en Irán, mientras que un 34 % apoyaría solo el envío de un pequeño operativo, con solo un 7 % a favor de un gran contingente sobre el terreno.
Trump amplió en las últimas horas hasta el 6 de abril su moratoria a los ataques contra la infraestructura energética de Irán "a petición del Gobierno" de Teherán, según informó en su red Truth Social.
"Resultado directo de la ilegalidad y la agresión"
Mientras, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, afirmó en una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, António Guterres, que impedir el paso de buques vinculados a "enemigos" constituye un "derecho legal" del país.
Según informaron las agencias iraníes Fars y Press TV, Araqchí sostuvo que la actual inseguridad en Ormuz es "resultado directo de la ilegalidad y la agresión de Estados Unidos y del régimen sionista". El jefe de la diplomacia iraní subrayó que las autoridades competentes del país, "conscientes de sus responsabilidades para garantizar la seguridad y la navegación" en esta vía estratégica, han adoptado "las medidas necesarias".
El estrecho de Ormuz es un punto clave para el tránsito energético mundial, por el que circula una quinta parte del comercio global de petróleo. Las tensiones en la zona han aumentado en los últimos meses en medio de incidentes marítimos y acusaciones cruzadas entre Teherán y Washington.
Las declaraciones de Araqchí se producen en un contexto de creciente preocupación internacional por la seguridad de la navegación y la estabilidad regional. Hasta el momento, Naciones Unidas no ha difundido detalles oficiales del contenido de la conversación. El Parlamento iraní quiere aprobar una ley para cobrar peaje a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, por ejemplo.
