Trump amplía la tregua con Irán: retrasa 10 días los ataques y habla de avances en la negociación
El presidente de EE.UU. asegura que Teherán ha hecho un "gesto de buena voluntad" mientras continúan los contactos indirectos para frenar la guerra.

Donald Trump ha decidido dar más margen a la vía diplomática en plena escalada en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos anunció este jueves que extiende otros 10 días la suspensión de ataques contra las centrales energéticas de Irán, aplazando cualquier acción hasta el próximo 6 de abril.
"A petición del Gobierno iraní, por la presente declaro que voy a aplazar diez días el plazo para la destrucción de centrales energéticas", señaló en redes sociales, fijando como nueva fecha límite la madrugada del 6 de abril en España.
Un giro tras días de máxima tensión
La decisión llega después de que Washington ya hubiera pospuesto los ataques durante cinco días y lanzado un ultimátum de 48 horas a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio mundial de petróleo.
Ahora, Trump insiste en que las conversaciones "siguen en curso" y que "están avanzando muy bien", desmarcándose de informaciones que apuntan a un bloqueo en las negociaciones.
El presidente también aseguró que Irán ha permitido el paso de diez petroleros estadounidenses por el estrecho como parte de un "regalo" hacia Estados Unidos, un gesto que interpreta como señal de apertura.
Negociaciones indirectas y desconfianza mutua
Pese al optimismo de Washington, desde Teherán se mantiene un discurso mucho más prudente. Irán ha negado en varias ocasiones la existencia de negociaciones directas con la Administración Trump, aunque sí ha reconocido contactos indirectos.
En ese contexto, Pakistán juega un papel clave como intermediario. Su ministro de Exteriores, Ishaq Dar, ha confirmado que existen "conversaciones indirectas" y que Estados Unidos ha trasladado a Irán una propuesta de 15 puntos que actualmente está siendo analizada.
Las condiciones de Irán
Irán ya ha respondido formalmente a ese plan, dejando claras sus exigencias. Entre ellas, pide garantías de "no repetición" y que cualquier acuerdo incluya el fin del conflicto en todos los frentes abiertos de la región, lo que afectaría también a escenarios como Líbano e Irak.
Las diferencias siguen siendo importantes, lo que mantiene la incertidumbre sobre el desenlace de estas negociaciones.
Un conflicto con alto coste humano
Todo esto ocurre mientras la guerra sigue dejando un balance devastador. Las autoridades iraníes elevan a más de 1.500 los muertos por la ofensiva de Estados Unidos e Israel, entre ellos figuras clave del aparato político y militar del país.
La prórroga anunciada por Trump no supone el fin de la amenaza, pero sí abre una ventana temporal para intentar una salida negociada. Una pausa en medio de una escalada que, por ahora, sigue sin una solución clara.
