Economistas lanzan una alarma ante la idea de reabrir "por la fuerza" el estrecho de Ormuz: "El control militar provocará ondas de choque"
Ya hay analistas advirtiendo de las consecuencias económicas de un despliegue militar como el que busca Trump o apoya la responsable de Exteriores de la UE.
El mundo empieza a ser consciente de la gravedad que supone que el estrecho de Ormuz permanezca intransitable. Este paso es la salida al mar arábigo de los países del golfo Pérsico, y por él navegaba, hasta el estallido del conflicto con Irán, una quinta parte del tráfico de petróleo internacional. Los continuos incidentes de petroleros, ocasionados por ataques iraníes, está provocando un shock en el mercado energético.
La Agencia Internacional de la Energía ya ha anunciado una liberación histórica de reservas estratégicas de crudo. Sin embargo, esto no será suficiente si Ormuz continúa cerrado indefinidamente. El propio presidente de EEUU, Donald Trump, a la postre causante de esta situación con su ataque ilegal a Irán, ya ha advertido del uso de fuerza militar para reabrir este paso marítimo.
El mandatario estadounidense también ha lanzado una severa advertencia a la OTAN "si no ayudan" con el asunto del estrecho de Ormuz. A pesar de ese llamamiento a una flotilla internacional, ya son varios países los que han negado esa posibilidad. Reino Unido, Italia o España ya le han dicho que no a Trump. Solo Kaja Kallas, la Alta Representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea, ha dejado la puerta abierta a esa idea.
"El cierre del estrecho de Ormuz beneficia a Rusia para financiar esta guerra. Así que definitivamente tenemos que hacer más al respecto. Y ahí el principal tema será cómo mantener abierto el estrecho de Ormuz", ha enfatizado la jefa de la diplomacia europea. En España, los ministros de Exteriores (José Manuel Albares) o Defensa (Margarita Robles) ya han dado su negativa.
"La solución militar nunca es realmente una solución", ha zanjado el ministro Albares.
Por qué EEUU quiere ya actuar con urgencia en el estrecho de Ormuz
La postura de España también lo avalan algunos economistas. La irrupción en la zona de una flotilla internacional para escoltar petroleros y otros buques podría llevar el conflicto de Oriente Medio a una nueva dimensión. Y también conllevaría consecuencias inéditas en los términos de los mercados internacionales.
Alexis Bienvenu, gestor de fondos de La Financière de l'Échiquier (LFDE) se ha mostrado tajante al respecto. Además, ha acentuado que las consecuencias de la escasez de oferta de crudo tendrá consecuencias también en EEUU, a pesar de que liberen reservas estratégicas y de que el país nade en hidrocarburos. El galón de gasolina ha subido hasta los 3,6 dólares (unos 87 céntimos el litro), no muy lejos de los techos que registró el precio en 2023.
"Aunque EEUU nada en petróleo, su consumo sigue siendo sustancialmente dependiente de importaciones extranjeras", recuerda Bienvenu en un comunicado remitido a los medios. "La producción local está formada en su mayor parte por petróleo ligero y con bajo contenido en azufre, mientras que las refinerías se pensaron para un petróleo pesado".
La situación se está tensando en la potencia norteamericana, hasta el punto de que Trump contempla suspender temporalmente la Ley Jones, una legislación de 1920 que exige que el petróleo que se transporte entre dos puertos estadounidenses se embarque en navíos con bandera de este país.
Pero actuar militarmente en el estrecho de Ormuz también tendría consecuencias indeseables
Lo cierto es que el llamamiento de Trump para embarcar a los aliados del Tratado Atlántico en una misión en el estrecho de Ormuz ha revelado lo que ya se sospechaba. Trump ha conseguido que EEUU acabe también aislándose del resto del mundo. Sus socios ya no confían en la palabra del inquilino del Despacho Oval. Pero además, su planteamiento es peligroso.
Que la situación en EEUU se esté tensando afecta a los consumidores y en consecuencia a los votantes, que ya ven en el horizonte las elecciones legislativas de noviembre. "Se pueden idear muchas formas de intervenir los precios de la gasolina y seguramente a Trump no le faltará imaginación, pero con independencia de qué mecanismos se pongan en marcha allí, el 20% del petróleo mundial seguirá ausente mientras el estrecho de Ormuz siga bloqueado", escribe Bienvenu.
"O bien EEUU trata de controlar militarmente el paso, lo que provocará ondas de choque", recuerda el gestor de fondos, "o bien se activan negociaciones y el estrecho vuelve a ser navegable, pero a cambio de qué concesiones políticas". "En todos los casos se derivarán costes significativos: políticos, diplomáticos, financieros. Todos ellos los podría haber subestimado EEUU", continúa el experto.
Por eso concluye: "Ha llegado la hora de que se despliegue el famoso arte del acuerdo, que por el momento birlla por su ausencia, para que Trump pueda separar las aguas del mar". El bloqueo de Ormuz no afecta solo al 20% del petróleo global: también a una parte del gas y a los fertilizantes, crucial para la agricultura.