EEUU impone sanciones a varios funcionarios iraníes acusados de participar en la represión de manifestantes en el país
Entre los sancionados se encuentra el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, a quien el Departamento del Tesoro acusa de reprimir las protestas contra el régimen de Irán.
EEUU ha anunciado la imposición de nuevas sanciones contra varios funcionarios y líderes iraníes acusados de realizar represión contra los manifestantes que están recorriendo las calles del país árabe contra el régimen teocrático de Irán, en unas protestas que ya llevan más de 3.400 muertos.
Una de las figuras sancionadas es el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, a quien el Departamento del Tesoro acusa de reprimir las protestas contra el régimen de Irán. "Fue uno de los primeros líderes iraníes en instar a la violencia en respuesta a las legítimas demandas", han defendido desde Washington.
El secretario de Tesoro, Scott Bessent, ha afirmado que EEUU "apoya firmemente al pueblo iraní en su llamado por la libertad y la justicia" y que "utilizará a todas las herramientas para apuntar a aquellos detrás de la opresión tiránica del régimen sobre los derechos humanos".
En este sentido, desde su cartera ministerial han criticado que las fuerzas de seguridad "han disparado contra varios civiles", llegando incluso a retener al menos un cadáver para "obligar a la familia a identificarlo falsamente como un mártir del Gobierno". "Las familias de los fallecidos se han visto obligadas a dar falso testimonio en la televisión nacional para respaldar las versiones del régimen", ha criticado.
Una red de 'banca paralela'
Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), también se han designado a 18 personas y entidades que "desempeñan un papel crucial en el blanqueo de las ganancias de ventas de petróleo y petroquímicos iraníes a mercados extranjeros", como una parte de "las redes clandestinas de 'banca paralela' de las instituciones iraníes sancionadas".
"La red de 'banca paralela' de Irán es el principal medio a través del cual Irán facilita decenas de miles de millones de dólares en comercio anual a través del sistema financiero internacional formal", ha defendido la Administración republicana, que a su vez ha denunciado la existencia de una red de blanqueo de capitales en el sector de la exportación de petróleo de Irán a través de empresas "fachada".