Una experta de la OTAN, tajante sobre la situación actual: "A gente violenta como Trump y Putin no les impresiona la sumisión, hay que marcarles líneas rojas y mantenerlas"
Gerlinde Niehus ha asegurado que "los europeos necesitan aprender liderazgo estratégico".

Esta semana, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha puesto en duda la continuidad de la OTAN si los países que forman parte de la Alianza no ayudan militarmente al país norteamericano a desbloquear el estrecho de Ormuz, por donde se transporta un 20% del petróleo mundial.
En concreto, el mandatario norteamericano le auguró "muy mal futuro" a la OTAN si sus países no colaboran para reabrir ese punto geográfico tan importante desde el punto de vista energético que está controlado por Irán.
Gerlinde Niehus, quien fuera subdirectora de la OTAN para la cooperación en materia de seguridad con los países socios de la Alianza hasta el mes de septiembre de 2024, ha concedido una entrevista al medio de comunicación alemán Taz en la que se ha referido a esa amenaza de Trump a la OTAN.
Según la experta en defensa y seguridad, la situación de inestabilidad generada por esas declaraciones del presidente estadounidense "refleja el dilema fundamental tanto de europeos como de canadienses", es decir, obedecer a todo lo que exige Trump o decir basta.
La política europea de sumisión ante Trump
Según Gerlinde Niehus, los países europeos "durante el último año y medio han seguido esencialmente una política de sumisión. Ahora, por primera vez, Alemania ha rechazado claramente las exigencias de Trump; esperemos que el gobierno alemán haya aprendido la lección".
En ese sentido, la exdirectiva de la OTAN ha subrayado que "no se impresiona a figuras violentas como Trump, Putin o Xi con la sumisión. Necesitan directrices claras. Hay que marcarles líneas rojas y mantenerlas".
Además, la experta en defensa ha destacado que "los europeos necesitan aprender liderazgo estratégico. Necesitan coordinar sus políticas de seguridad y defensa, y eso requiere liderazgo. No lo veo por ninguna parte en este momento. En las últimas décadas, los europeos se han limitado a seguir los dictados de EEUU, a veces con reticencia, a veces de buen grado".
