George, 19 años, desaparece en las montañas del castillo de Drácula y 9 días después pide ayuda: "No entendemos qué pasó ni dónde pudo haber ido"
Las condiciones invernales están dificultando la búsqueda.
El castillo de Bran, en Rumanía, es conocido por su vinculación simbólica con el mito del conde Drácula, aunque no existe una relación histórica real con la novela de Bram Stoker. En ese mismo escenario desapareció George Smyth, un joven de 19 años que realizaba una excursión en solitario por la cordillera de Bucegi y cuyo paradero sigue siendo un misterio tras una angustiosa llamada de auxilio.
Este estudiante británico salió a hacer una ruta sola por el entorno montañoso rumbo al área turística de Bran y dejó de dar señales de vida. Nueve días después de iniciar la caminata, el 23 de noviembre, George logró comunicarse por teléfono con los servicios de emergencia y pidió ayuda. Según la revista People, el chico estaba desorientado, físicamente agotado y con síntomas de hipotermia.
Tras la llamada de auxilio, los equipos de rescate se movilizaron inmediatamente. Poco después, en la zona desde la que se había localizado la última señal, se localizó la mochila del joven, cargada con un saco de dormir, tienda de campaña y provisiones, pero no se encontró rastro de George. Las autoridades entregaron el equipo hallado a la policía mientras la búsqueda se intensificaba.
Todavía sigue desaparecido
Las labores de búsqueda continúan en la cordillera de Bucegi, una zona abrupta y de difícil acceso donde las condiciones meteorológicas han complicado el rastreo desde el primer momento. “No entendemos qué pasó ni dónde pudo haber ido”, declaró Sebastián Marinescu, responsable local de los operativos, mientras las autoridades admiten que, pese al despliegue de medios, el caso sigue rodeado de incertidumbre.
Los rescatistas han alertado de que la zona presenta condiciones invernales muy duras: fuertes vientos, nevadas abundantes y niebla densa que han limitado las operaciones aéreas y la labor de los perros de búsqueda. Además, las autoridades mantuvieron avisos de riesgo de avalanchas en sectores altos de la cordillera, lo que obligó a actuar con precaución y, en ocasiones, a suspender rastreos por seguridad.
Salvamont Brașov y otros equipos locales han desplegado equipos de búsqueda sobre el terreno, han realizado barridos con drones térmicos y han contado con helicópteros para intentar cubrir el terreno escarpado y forestal de los valles donde se perdió la señal. Pese a ello, hasta el momento no se ha podido localizar al joven, y las autoridades han pedido a quien pudiera haber visto algo relevante que lo comunique a la policía local o a los equipos de salvamento.
Casi dos meses después de la marcha de George, la familia publicó un comunicado en el que describen al joven como “una persona excepcionalmente amable y desinteresada, extremadamente leal a sus amigos, lleno de energía y entusiasmo”. Expresaron el dolor por la incertidumbre y la esperanza de que, si las montañas lo devuelven, podrán traerlo a casa para despedirse.