Los secuestradores aseguraron en un mensaje de rescate escrito que no tenían la intención de acabar con la vida de la octogenaria, sugiriendo que su deceso se produjo de manera involuntaria a los pocos días de su desaparición, en enero.
"¡Son 30.000 desaparecidos! Fue y es genocidio. ¡No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!", exclamaron las Abuelas de Plaza de Mayo durante el acto principal por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
El presunto agresor y otras tres personas han sido arrestados. Según ha relatado la propia víctima al periódico local 'La opinión de Murcia', el hombre la sometía a "numerosas vejaciones y palizas por las cuales habría hasta perdido la visión de un ojo" y la mantenía maniatada mientras le propinaba palizas o la violaba.
Estuvo primero en varias zonas del hotel y lugares cercanos antes de ser trasladada finalmente a la playa donde se halló su cadáver. Las autoridades esperan aún los resultados de su autopsia para conocer más detalles del presunto asesinato.
La familia de la mujer, cuyo rastro se perdió hace dos meses, cree que "es un crimen de manual" y exige mayor contundencia a la Policía. Además, sospechan que los encargados del hotel "están en el ajo" y que intentan "despistar" a los agentes.