Hizbulá lanza ataques contra Israel en plena reunión de este país y Líbano en la Casa Blanca
Los bombardeos continúan pese al alto el fuego y evidencian la fragilidad de un acuerdo que se tambalea en plena negociación en Washington.
La tensión vuelve a subir en Oriente Medio justo cuando se intenta negociar la paz. El grupo chií Hizbulá ha lanzado nuevos ataques contra el norte de Israel, en una ofensiva que el Ejército israelí asegura haber interceptado, mientras representantes de ambos países se reúnen en la Casa Blanca para tratar de desbloquear un acuerdo que frene la violencia.
Los proyectiles, según las Fuerzas de Defensa de Israel, activaron las alarmas antiaéreas en varias zonas del norte del país, aunque fueron neutralizados antes de impactar. Hizbulá, por su parte, justificó la ofensiva como una "respuesta a la violación del alto el fuego" por parte de Israel, acusando a Tel Aviv de continuar bombardeando el sur del Líbano.
Un alto el fuego que apenas se sostiene
El repunte de la violencia confirma lo que ya temían los analistas: el alto el fuego acordado hace apenas unos días es extremadamente frágil. Sobre el terreno, los enfrentamientos no han cesado.
De hecho, en las últimas horas al menos tres personas han muerto y otras dos han resultado heridas en ataques israelíes en territorio libanés. Las cifras oficiales reflejan un escenario muy alejado de la tregua: más de 220 violaciones del acuerdo en apenas unos días, incluyendo bombardeos, ataques de artillería y tiroteos.
Negociaciones sin uno de los actores clave
Mientras tanto, en Washington se desarrolla una reunión clave entre representantes de Israel y del Gobierno libanés con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo más estable. Sin embargo, hay un elemento que condiciona todo el proceso: Hizbulá no está presente en la mesa.
El grupo, responsable de los ataques desde territorio libanés, queda fuera de unas conversaciones que buscan precisamente frenar la violencia que protagoniza. Esta ausencia complica enormemente cualquier avance real.
Un conflicto que va más allá de Líbano e Israel
El choque no se limita a la frontera entre ambos países. La situación está directamente conectada con el pulso entre Estados Unidos e Irán, cuyo alto el fuego también pende de un hilo.
Teherán considera que cualquier acuerdo en la región debe incluir al Líbano y ha vinculado la estabilidad a cuestiones clave como el bloqueo del estrecho de Ormuz. Esto convierte las negociaciones en un tablero mucho más amplio, donde cada movimiento tiene implicaciones globales.
Un balance cada vez más dramático
El impacto del conflicto sigue creciendo semana tras semana. La ofensiva israelí sobre el Líbano, intensificada tras la entrada de Hizbulá en el conflicto, ha dejado ya más de 2.200 muertos y miles de heridos en poco más de mes y medio.
Unas cifras que reflejan la magnitud de una crisis que, pese a los intentos diplomáticos, sigue lejos de encontrar una solución.
La paz, más lejos que nunca
La simultaneidad entre ataques y negociaciones dibuja un escenario contradictorio: mientras los diplomáticos intentan construir un acuerdo, sobre el terreno la guerra sigue su curso.
El resultado es un alto el fuego que existe sobre el papel… pero que en la práctica se desmorona a cada nuevo intercambio de fuego. Y una pregunta que vuelve a imponerse: ¿puede haber paz sin todos los actores en la mesa?