Trump extiende el alto el fuego con Irán "hasta que concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado"
El presidente de EEUU asegura haber atendido la petición hecha por Pakistán y ordena a la Marina mantener el bloqueo en Ormuz y los puertos iraníes mientras dure el proceso.

Otra vez al límite y de forma unilateral. Donald Trump ha anunciado la ampliación del alto el fuego con Irán hasta conocer la propuesta de Teherán para un acuerdo definitivo.
Ante las dificultades para siquiera retomar las negociaciones antes del fin de la tregua, el presidente de EEUU ha reconocido atender las peticiones hechas por Pakistán para extender el periodo sin ataques sin un plazo concreto y "hasta que concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado". De momento, el régimen iraní no se ha posicionado.
Lo ha anunciado en un mensaje en Truth Social, donde también asegura haber dado órdenes a la Marina de EEUU para continuar el bloqueo del estrecho de Ormuz, con el mandato de permanecer "preparadas" para cualquier escenario.
La decisión conocida ya en la noche (española) del martes 21 llega a apenas horas de que se cumpliera el plazo límite a alto el fuego de dos semanas que firmaron EEUU e Irán, entonces también en el límite. La firma detuvo lo que Trump prometía que sería el ataque que "pusiera fin a toda una civilización" en referencia a la historia iraní.
La 'prórroga' del alto el fuego con Irán supone la enésima contradicción de Donald Trump, que en las últimas jornadas ha pasado por todos los estados de ánimo (y de discurso), aunque frecuentaba más la idea de que no habría extensión. Y no sería así, prometía, porque "no haría falta", al confiar en una firma definitiva de la paz en unas conversaciones que se han ido dilatando pese a su primera creencia.
De volver a hablar las dos partes este jueves pasó al fin de semana y a este mismo martes, sin que Irán y EEUU se hayan plantado aún, siquiera, en Pakistán.
Pero la "excelente" mediación de Islamabad ha permitido que no se dinamitaran los puentes diplomáticos, pese al caudal de amenazas y falsedades lanzadas tanto por Washington como por Teherán.
También ha resultado clave una postrera reunión en la Casa Blanca con la élite del Departamento de Seguridad Nacional y con J. D. Vance, Marco Rubio y sus 'hombres' para Oriente Medio, Steve Witkoff y Jared Kushner, el yerno del presidente. Como detalla EFE, esta cita se ha celebrado poco antes del anuncio y aprovechando que Vance aún no había partido hacia Pakistán como estaba previsto, al desconfiar de los planes de Irán, que aún no había presentado en el país a su delegación.
De lo poco transmitido por el régimen heredado por Mojtaba Jamenei son recurrentes las amenazas. El hasta ahora líder de la delegación y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, apuntó horas antes que Irán no aceptaría "negociaciones bajo la sombra de la amenaza", en referencia a las supuestas exigencias de EEUU para sentarse de nuevo en Pakistán.
La respuesta de Irán
El embajador iraní ante la ONU, Amir-Saeid Iravani, ha sido tajante: no habrá una nueva ronda de conversaciones si Washington no levanta antes el bloqueo naval en el estratégico estrecho de Ormuz.
"En cuanto rompan este bloqueo, creo que tendrá lugar la próxima ronda de negociaciones", afirmó el diplomático desde la sede de Naciones Unidas en Nueva York, dejando claro que Teherán no está dispuesto a sentarse a la mesa bajo presión.
Ormuz, el punto de ruptura
El bloqueo ordenado por Donald Trump tras el fracaso de la primera ronda de contactos en Pakistán se ha convertido en el principal obstáculo para cualquier avance diplomático. Estados Unidos justificó la medida acusando a Irán de mantener sus ambiciones nucleares, mientras que Teherán la considera una violación directa del alto el fuego pactado hace apenas dos semanas.
La situación se ha complicado aún más en las últimas horas tras un incidente en la zona: fuerzas estadounidenses atacaron un buque iraní que intentó atravesar el bloqueo, lo que ha reavivado las tensiones en uno de los puntos más sensibles del planeta.
El estrecho de Ormuz no es un escenario cualquiera. Por esta vía marítima circula una parte clave del petróleo mundial, por lo que cualquier alteración tiene impacto directo en los mercados internacionales. De hecho, el inicio del conflicto ya provocó una subida significativa de los precios del crudo.
A este pulso naval se suma el cerco paralelo impuesto por la Guardia Revolucionaria iraní, en respuesta a los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel a finales de febrero, lo que ha convertido la zona en un auténtico cuello de botella geopolítico.
"Preparados para negociar… o para la guerra"
El mensaje de Iravani no deja margen a la ambigüedad. "Ellos iniciaron la guerra contra nosotros. Estamos preparados si quieren sentarse a dialogar y encontrar una solución política, y también si quieren ir a la guerra", advirtió, en una declaración que refleja el delicado equilibrio actual.
