Irán presenta una nueva oferta para abrir el estrecho de Ormuz pero Trump no está "satisfecho"
EEUU detecta importantes deficiencias, dice la prensa local, sobre todo el hecho de que pospone las conversaciones sobre el programa nuclear a una fase final.

La guerra en Oriente Medio sigue sumida en un limbo negociador. No hay contactos, ni indirectos, entre las delegaciones de Estados Unidos en Irán, que se iban a citar en Pakistán, pero sí se mueven documentos y propuestas de un lado al otro. La última iniciativa, negro sobre blanco, ha sido del régimen de los ayatolás y esta madrugada se ha sabido que tampoco convence a su adversario.
El presidente estadounidense Donald Trump no está "satisfecho" con esa última propuesta iraní para resolver la guerra de dos meses, según un funcionario de su Administración citado por Reuters. Un rechazo que reduce las esperanzas de una solución al conflicto que ha interrumpido el suministro de energía, disparado la inflación y causado miles de muertes.
La última propuesta de Teherán pospondría la discusión sobre su programa nuclear hasta que termine la guerra y se resuelvan las disputas sobre el transporte marítimo desde el Golfo, pero planteaba para una primera fase la reapertura completa del estrecho de Ormuz. Y esa es la clave: EEUU quiere debatirlo todo ya.
Es improbable que esto satisfaga a Estados Unidos, que sostiene que los asuntos nucleares deben abordarse desde el principio, y por eso Trump no estaba conforme con la propuesta de Irán, según declaró un funcionario estadounidense, informado sobre la reunión del presidente con sus asesores el lunes, bajo condición de anonimato.
La portavoz de la Casa Blanca, Olivia Wales, afirmó que su país "no negociará a través de la prensa" y que ha sido "claro respecto a sus líneas rojas" mientras la administración Trump busca poner fin a la guerra contra Irán que inició el 28 de febrero junto con Israel.
Un acuerdo previo de 2015 entre Irán y varios otros países, incluido EEUU, limitó drásticamente el programa nuclear iraní, que Irán siempre ha sostenido que tiene fines pacíficos y civiles. Fue uno de los mayores logros de la diplomacia mundial en décadas. Sin embargo, ese acuerdo fracasó cuando Trump se retiró unilateralmente del mismo durante su primer mandato. Fue tres años más tarde. La onda expansiva de aquel portazo dura hasta hoy.
Las esperanzas de reactivar los esfuerzos de paz se han desvanecido desde que el republicano canceló la visita prevista para el fin de semana pasado de su enviado especial, Steve Witkoff, y su yerno y asesor no oficial, Jared Kushner, a Islamabad, la capital pakistaní, donde el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, viajó dos veces durante el fin de semana.
Araqchi también visitó Omán y ayer lunes viajó a Rusia, donde se reunió con el presidente Vladimir Putin y recibió palabras de apoyo de su viejo aliado.
La incertidumbre sube los precios
Con las partes en conflicto aún aparentemente distanciadas, los precios del petróleo reanudaron su tendencia alcista, extendiendo las ganancias en las primeras horas de la sesión asiática del martes.
"Para los operadores de petróleo, lo que importa ya no es la retórica, sino el flujo físico real de crudo a través del estrecho de Ormuz, y en este momento, ese flujo sigue restringido", afirmó Fawad Razaqzada, analista de mercado de City Index y FOREX.com, en una nota de prensa.
Al menos seis petroleros cargados con petróleo iraní se han visto obligados a regresar a Irán en los últimos días debido al bloqueo estadounidense, según datos de seguimiento de buques, lo que subraya el impacto de la guerra en el tráfico marítimo.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condenó la incautación estadounidense de petroleros vinculados a Irán, calificándola de "legalización flagrante de la piratería y el robo a mano armada en alta mar", en una publicación en redes sociales.
Antes de la guerra, entre 125 y 140 buques solían cruzar el estrecho diariamente, pero solo siete lo hicieron en el último día, según datos de seguimiento de buques de Kpler y análisis satelital de SynMax, y ninguno de ellos transportaba petróleo con destino al mercado global.
El proceso
Con su popularidad en descenso, Trump enfrenta presión interna para poner fin a una guerra para la cual ha ofrecido a la opinión pública estadounidense justificaciones contradictorias.
Araqchi declaró a periodistas en Rusia que Trump había solicitado negociaciones porque EEUU no ha logrado ninguno de sus objetivos.
Altos funcionarios iraníes, que hablaron bajo condición de anonimato, informaron a Reuters que la propuesta que Araqchi llevó a Islamabad el fin de semana contemplaba conversaciones por etapas, dejando de lado el tema nuclear al inicio.
Un primer paso requeriría poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y ofrecer garantías de que Estados Unidos no la reanudará. Posteriormente, los negociadores resolverían el bloqueo naval estadounidense al comercio marítimo iraní y el futuro del estrecho de Ormuz, que Irán pretende reabrir bajo su control.
Sólo entonces se abordarían otros temas, incluida la antigua disputa sobre el programa nuclear iraní, ya que Irán sigue buscando algún tipo de reconocimiento por parte de Estados Unidos de su derecho a enriquecer uranio.

Esta noche, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, ha sido entrevistado en la cadena Fox que las ambiciones nucleares de Irán son el tema central de cualquier negociación con su Gobierno. "No me cabe duda de que, si este régimen clerical radical sigue en el poder en Irán, en algún momento decidirán que quieren un arma nuclear", afirmó.
"Creo que están decididos a salir del aprieto en el que se encuentran", declaró además, refiriéndose al empeoramiento de la situación económica de Irán.
Igualmente, indicó que los negociadores iraníes probablemente intentaban ganar tiempo y advirtió que Washington debe garantizar que "cualquier acuerdo que se alcance les impida definitivamente avanzar hacia un arma nuclear en cualquier momento". Sorprendentemente, visto el rechazo de Trump, ha llegado a decir que el acercamiento diplomático va "mejor de lo esperado", pese a las diferencias.
