Juan Guaidó reincide y burla la prohibición del Supremo de salir de Venezuela

Juan Guaidó reincide y burla la prohibición del Supremo de salir de Venezuela

El chavismo asegura que  el opositor antichavista huyó de Venezuela "como los cobardes"

Juan Guaidó.REUTERS

El opositor Juan Guaidó reincidió y se saltó la prohibición de salir de Venezuela impuesta por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en enero de 2019, tras autoproclamarse presidente interino, y viajó a Colombia, donde este martes se celebrará una conferencia internacional, en la que representantes de más de 15 países abordarán estrategias para reactivar el diálogo venezolano.

El veto, que Guaidó ha burlado en, al menos, tres ocasiones, responde a una petición del fiscal general, Tarek William Saab, tras la apertura de una investigación preliminar, al considerar que el opositor había liderado una acción "en detrimento de la patria venezolana", a la que, en los últimos años, se han sumado un número indeterminado de pesquisas en torno al antichavista.

A la Conferencia Internacional sobre Venezuela, que se llevará a cabo a instancias del presidente colombiano, Gustavo Petro, fueron invitados 20 países, entre los que no se encuentra la nación caribeña, protagonista ausente, que no estará representada por ninguna de las partes.

No obstante, el opositor, que no salía de Venezuela desde febrero de 2020, cuando regresó de una gira internacional que lo llevó a Europa y Estados Unidos, llegó a Colombia la mañana de este lunes, con el objetivo de reunirse con las delegaciones que participarán en la conferencia, así como con la diáspora venezolana en el país andino, según explicó en un comunicado publicado en sus redes sociales.

REINCIDENTE

La primera vez que Guaidó burló la orden fue a principios de febrero de 2019, pocos días después de que el TSJ la emitiera, al pasar a Colombia con el objetivo de ingresar a Venezuela varios contenedores con ayuda humanitaria que se había reunido en centros de acopio próximos a la frontera.

Desde allí, y en su papel de "presidente interino" -como lo habían reconocido medio centenar de países- ordenó a las Fuerzas Armadas que permitieran introducir en Venezuela la ayuda, un intento frustrado que desencadenó protestas y revueltas, tanto a favor como en contra del opositor.

Un año después, Guaidó volvió a salir de Venezuela para una gira internacional, que también arrancó en Colombia, en cuya capital se reunió con el entonces mandatario del país andino, Iván Duque, y con el que era secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, con el objetivo de reavivar su reconocimiento internacional, que había empezado a perder fuerza.

Desde Colombia, viajó a Reino Unido, donde se encontró con el ahora ex primer ministro británico Boris Johnson, así como con diversos funcionarios del Estado.

Y de allí se fue al Parlamento Europeo, donde se vio, entre otros, con el alto representante de la UE en Política Exterior, Josep Borrell, a quien le transmitió que su visita tenía la intención de "poner fin a la tragedia de los venezolanos".

También estuvo presente en el Foro Económico de Davos, en Suiza, donde saludó a la ya excanciller alemana Angela Merkel; a la hija de Donald Trump, Ivanka Trump; al ex primer ministro británico Tony Blair, o el ex secretario de Estado de EE.UU. John Kerry.

Y de Davos viajó a París, donde fue recibido por el presidente Emmanuel Macron en el Elíseo, un día antes de llegar a Madrid para reunirse con la entonces ministra de Exteriores, Arancha González Laya, así como con autoridades locales y regionales, y diversos políticos de VOX.

Su viaje concluyó en Washington, donde le dio la bienvenida Trump, con honores, en la Casa Blanca.

AMARGO REGRESO

Al volver a Venezuela, fue recibido en el aeropuerto internacional de Maiquetía con abucheos, empujones y zarandeos propinados por decenas de simpatizantes chavistas que se dieron cita en el lugar para aguar la fiesta a Guaidó.

Y también había seguidores del opositor, pero se vieron opacados por la marabunta que amargó la vuelta de lo que parecía una gira triunfal.

Las salidas y entradas de Guaidó en el país, pese a la prohibición, han despertado todo tipo de incógnitas y especulaciones sobre qué pasará esta vez.

Desde hace semanas, el opositor ha venido denunciando la "intención" de las autoridades venezolanas de detenerlo, alegando delitos de corrupción que él niega y sobre los que dio explicaciones que, si bien han resultado convincentes para algunos, suenan poco creíbles para sus detractores, que se han multiplicado en los últimos años.

Esto ha levantado voces que aseguran que, esta vez, Guaidó se ha ido para no volver, al menos, de momento.