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La sombra de Augusto Pinochet sobrevuela el nuevo Gobierno con el que Kast quiere gobernar Chile

La sombra de Augusto Pinochet sobrevuela el nuevo Gobierno con el que Kast quiere gobernar Chile

El ultraderechista elige un gabinete poco político, con muchos empresarios y dos exabogados del dictador chileno. Trinidad Steinert ocupará la cartera de Seguridad y el economista Jorge Quiroz, la de Hacienda, los dos ministerios con mayor peso en la nueva etapa en la que entra la política chilena, que se iniciará el 11 de marzo.

El presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, junto al electo José Antonio Kast, en un encuentro reciente.
El presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, junto al electo José Antonio Kast, en un encuentro reciente.Marcelo Segura

El presidente electo de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, ha hecho pública este martes la lista de hombres y mujeres que formarán parte del Gobierno con el que asumirá el poder el próximo 11 de marzo, después de imponerse en las elecciones de diciembre. El nuevo Ejecutivo chileno, al que ha definido como un “Gobierno de emergencia”, dibuja un giro copernicano respecto al de su predecesor en el cargo, Gabriel Boric: un gabinete con escaso peso político, con una amplia presencia de empresarios y técnicos, en su mayoría sin militancia en partidos o vinculados al sector privado, además de dos nombramientos con los que que reabren la herida de la dictadura de Augusto Pinochet.

“Chile necesita sentido común, sentido de urgencia y sobre todo unidad nacional”, ha afirmado Kast en un discurso recogido por La Tercera. “Estamos convocados todos en algo que va mucho más allá de las disputas políticas y hoy presento a las personas que a partir del 11 de marzo asumirán la responsabilidad de conducir los distintos ministerios de la República”, ha añadido. El presidente electo ha defendido que su equipo “no nace de cuotas, ni de cálculos ni tampoco de presiones”, sino “de la convicción profunda y de una vocación común: poner a Chile siempre delante”.

El acto de presentación del nuevo Gobierno de Chile se ha celebrado en un acto en el que la solemnidad es la que manda, condicionado por el luto oficial que se ha decretado por la ola de incendios que asolan el centro y el sur del país, con al menos 20 víctimas mortales y más de 37.000 hectáreas calcinadas. "Este no es un acto de celebración", ha subrayado Kast. “Hemos decidido hacer un acto sobrio para tener también en nuestro pensamiento, en nuestro corazón, a todos esos chilenos que hoy día están sufriendo. Es un acto de responsabilidad con Chile”, ha señalado el presidente electo.

Los ministros clave del nuevo Gobierno

La primera cartera anunciada ha sido la de Seguridad Pública, uno de los ejes del nuevo mandato. El cargo lo asumirá Trinidad Steinert, hasta ahora fiscal regional de Tarapacá, conocida por haber logrado condenas contra miembros de la organización criminal Tren de Aragua. “Este Gobierno va a recuperar el control del territorio y de nuestras fronteras”, ha asegurado Kast, que ha convertido la lucha contra la delincuencia y la migración irregular en una de sus principales banderas.

Hacienda recaerá en el economista Jorge Quiroz, doctor por la Universidad de Duke y principal asesor del programa económico del presidente electo. Quiroz ha advertido de que la economía chilena atraviesa una fase de “declive” y ha defendido un paquete de medidas basado en desregulación, rebaja del impuesto de sociedades y ajustes fiscales. Kast ha prometido un recorte de 6.000 millones de dólares en 18 meses sin tocar las prestaciones sociales, una de las propuestas más debatidas durante la campaña.

El Ministerio del Interior y la jefatura del gabinete quedarán en manos del exdiputado de la UDI, Claudio Alvarado. La Secretaría General de la Presidencia, encargada de la relación con el Parlamento, la asumirá el exsenador de Renovación Nacional José García Ruminot, en un Congreso fragmentado y sin mayorías claras. La Portavocía del Gobierno la ocupará Mara Sedini, también con rango ministerial.

En Exteriores, Kast ha nombrado a Francisco Pérez Mackenna, una de las mayores fortunas del país, sin experiencia en el ámbito diplomático y que ha sido gestor durante casi tres décadas del grupo Luksic. Los ministerios de Economía y Minería quedarán bajo la dirección de Daniel Mas, vicepresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio, en un país que es el mayor productor mundial de cobre y el segundo de litio. Su nombramiento se produce en medio de la polémica renuncia del abogado Santiago Montt, quien anunciaba su salida voluntaria como consejero delegado de una minera al asegurar que lo habían invitado a asumir la cartera de Minería, un extremo que finalmente no se materializó.

Las carteras de Justicia y Derechos Humanos y de Defensa recaerán, respectivamente, en los abogados Fernando Rabat y Fernando Barros.

La sombra de Pinochet en el Gobierno de Kast

La designación de Rabat y Barros ha despertado críticas inmediatas y ha sido calificada de “retroceso” y “provocación” por expertos y organizaciones de derechos humanos. Rabat, de 53 años, es especialista en derecho civil y forma parte del estudio jurídico de Pablo Rodríguez, el fallecido líder de Patria y Libertad, una organización paramilitar de extrema derecha que combatió mediante violencia política al Gobierno de Salvador Allende. El futuro ministro integró equipos que defendieron al dictador Augusto Pinochet en causas como la Operación Colombo o el caso Riggs, sobre su fortuna oculta en EEUU.

“Es controvertido que Rabat sea ministro de Justicia, considerando su vínculo con Pablo Rodríguez”, ha señalado a EFE el académico de la Universidad de Chile, Octavio Avendaño, para quien el nombramiento supone “una señal negativa, incluso provocativa” del presidente electo. En la misma línea se ha pronunciado el politólogo de la Universidad Diego Portales, Rodrigo Espinoza, quien ha advertido de que la designación “puede llegar a ser un foco de conflicto, principalmente con la izquierda”.

Rabat llegará al ministerio en un momento especialmente delicado, con el Poder Judicial sumido en una crisis que ha provocado la destitución de tres ministros de la Corte Suprema y de dos jueces de la Corte de Apelaciones por casos de corrupción. Barros, de 68 años, fue abogado y portavoz de Pinochet tras su detención en Londres en 1998 y trabajó activamente para lograr su liberación, después de que el exdictador fuera arrestado a instancias de la justicia española por cargos de tortura, asesinato y crímenes contra la humanidad.

Las organizaciones de derechos humanos han elevado el tono de las críticas. Dieciséis agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos firmaron una declaración contra la designación de Rabat por constituir “una ofensa directa" a la memoria de las víctimas de la dictadura y a sus familiares. “Es un retroceso enorme para los avances que hemos tenido en el tema de derechos humanos”, afirma la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alicia Lira. Desde la Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Paine, Flor Lazo ha advertido de que si el nuevo Gobierno pone fin al Plan Nacional de Búsqueda impulsado por la administración saliente “nos rebelaremos”.

Kast se convertirá el 11 de marzo en el primer pinochetista en llegar al poder desde el retorno a la democracia. En su etapa de estudiante hizo campaña televisiva a favor de la continuidad del dictador en el plebiscito de 1988 y ha defendido su legado en varias ocasiones. Su vínculo con el régimen también es familiar: su hermano Miguel Kast fue ministro durante la dictadura, presidente del Banco Central y miembro de los Chicago Boys. A diferencia de campañas anteriores, el presidente electo ha evitado referirse de forma explícita a la dictadura y no ha aclarado si indultará a los condenados por crímenes de lesa humanidad.