Netanyahu, obligado a aclarar sus palabras tras comparar a Jesucristo con Genghis Khan
El primer ministro israelí reapareció este jueves tras días de silencio. Su comparecencia, centrada en la guerra contra Irán, dio para mucho. Y lo que dijo de Jesucristo no deja de colear.

Benjamin Netanyahu está de vuelta tras unos días fuera del foco en plena guerra con Irán. Y con su reaparición pública ha regresado también la polémica, cuestión inseparable del mandato del primer ministro israelí.
Este jueves, Netanyahu comparecía ante la prensa nacional e internacional para dar detalles sobre la ofensiva de Israel y EEUU contra Irán. Pero su intervención sirvió también para dar una prueba de su estado —incluida la frase "estoy vivo"— después de días de rumores sobre su situación. Y entre promesas y anuncios, un nuevo 'fuego', este religioso por lo que dijo de Jesucristo.
En un momento de su intervención, Netanyahu recurrió al escritor e historiador Will Durant para señalar que "la historia demuestra que, desafortunada y tristemente, Jesucristo no tiene ventaja sobre Genghis Khan". "Si eres suficientemente fuerte, suficientemente implacable y suficientemente poderoso, el mal vencerá al bien. La agresión vencerá a la moderación", apuntó.
La mera comparación entre la figura central de cristianismo y de la historia y el conquistador mongol de los siglos XII-XIII (después de Cristo) ha indignado a la comunidad cristiana y también a los no cristianos.
Ante la polémica surgida de las palabras de Netanyahu, el mandatario hebreo ha tenido que salir al paso con un mensaje publicado a través de la cuenta oficial en X de la oficina del primer ministro de Israel. En ella recurre a la ya clásica acusación de que las críticas nacen de una nueva "fake news".
"Permítanme ser claro: no denigré a Jesucristo en mi conferencia de prensa de esta noche", explica tras asegurar que el ruido parte de "falsedades sobre mi actitud hacia los cristianos, que están protegidos y prosperan en Israel".
Benjamin Netanyahu se ampara en que fue una simple cita "del gran historiador estadounidense Will Durant". "Ferviente admirador de Jesucristo, Durant afirmó que la moralidad por sí sola no basta para garantizar la supervivencia".
En línea con el pensamiento de Durant, Netanyahu insiste en que "una civilización moralmente superior aún puede caer ante un enemigo despiadado si no tiene el poder para defenderse", para culminar con una suerte de disculpa: "No se pretendía ofender".
