Con una actitud de profundo respeto, los soldados y los fieles locales trasladaron la imagen del crucificado al interior de la pequeña parroquia, ubicándola exactamente en el sitio donde permanecía la figura original.
En la imagen, difundida inicialmente por un periodista palestino, se ve a un soldado inclinado sobre una talla tirada en el suelo y dando golpes a la altura del cuello. Un acto que ha generado una enorme indignación en redes sociales.
Por las restricciones al número de personas que pueden congregarse como consecuencia de la guerra con Irán, la misa estuvo limitada al patriarca y cuatro religiosos, además de los frailes que residen en el complejo del Santo Sepulcro.
El primer ministro israelí reapareció este jueves tras días de silencio. Su comparecencia, centrada en la guerra contra Irán, dio para mucho. Y lo que dijo de Jesucristo no deja de colear.
"Sepan que este palacio presidencial, verdaderamente, es el palacio del pueblo y a partir de hoy es un altar para glorificar a Dios, para que el pueblo glorifique a Dios, un gran altar de oración y de fuerza", defiende al convertir Miraflores en sitio de fe.
La Semana Santa tiene en Jerusalén su epicentro, en un recorrido que se apiña en un puñado de calles donde todo se superpone. Una mezcla de evangelios, tradición oral y arqueología que apasiona incluso sin necesidad de fe.
La Navidad que celebra la Cristiandad está basada en arbitrariedades e inexactitudes que a base de repetirse se han asentado como verdades inmutables que no son. Aún son más las preguntas que las respuestas sobre un hecho histórico fundacional.
"Qué desfachatez llenar la Tierra de tal cantidad de fragmentos de madera que 300 hombres no podrían transportarlos", decía Calvino de los trocitos repartidos por el mundo desde que Helena los encontró en Jerusalén. O no.
El padre putativo de Jesús fue figura en la sombra, poco reivindicada en los albores del Cristianismo, hoy patrón de las familias y hasta patrono contra el comunismo.
Guerras, integrismo, yihadismo, fronteras y ocupación. Ni las estrellas más potentes pueden arrojar luz sobre el camino que lleva a una ciudad asfixiada tras un muro.