Oleg Bodrov, físico ruso, sobre Zaporiyia: "La mayor central nuclear de Europa es una bomba de relojería"
La ocupación de esta central por parte de Rusia preocupa al pacifista ruso, que cree que no hemos aprendido nada de la historia.

"El escenario de Chérnobil se repite ante nuestros ojos". La ocupación de la central nuclear de Zaporiyia, así como la intención de Rusia de reactivarla, no gusta nada al físico e ingeniero Oleg Bodrov, quien cree que ni Moscú, ni Occidente han aprendido de la historia, tal y como cuenta en el medio 'L'Humanité'.
Según defiende el pacifista, la guerra ha convertido las instalaciones nucleares en una herramienta de presión y la central de Zaporiyia se encuentra en una situación extremadamente delicada, con fallos en las condiciones de seguridad y bajo una tensión constante debido al conflicto armado. En este contexto, alerta de que se está generando una situación de "inestabilidad nuclear" que mantiene en alerta no solo a Ucrania, sino a toda Europa.
El experto también critica que, décadas después de Chernóbil, no se hayan aprendido las lecciones ni aprendido de los errores. "El escenario de Chernóbil se repite ante nuestros ojos", señala. En Rusia, añade, existe un fuerte temor social a la radiación, pero este no se traduce en protestas debido al miedo a la represión.
En cuanto al futuro de la central, Bodrov es especialmente pesimista. Advierte de que la instalación podría seguir funcionando de forma parcial mientras se utiliza como elemento estratégico en la guerra. Además, considera extremadamente peligroso el intento de reactivar los reactores en una zona de conflicto, ya que podría desencadenar un accidente grave con liberación de material radiactivo.
Según cree, la única solución pasa por retirar cualquier presencia militar de la zona y poner la central bajo control internacional. Mientras eso no ocurra, afirma, el riesgo seguirá aumentando.
Graves consecuencias para el medio ambiente
La preocupación no se limita únicamente a Ucrania. Bodrov también alerta de incidentes recientes con drones cerca de infraestructuras energéticas en la región del mar Báltico, algunos de ellos próximos a instalaciones nucleares. Un impacto directo en zonas sensibles, como depósitos de residuos, podría tener consecuencias graves para el medio ambiente y la seguridad regional.
Ante este escenario, el experto pide medidas urgentes para evitar una catástrofe. Entre ellas, propone establecer zonas desmilitarizadas alrededor de todas las centrales nucleares y avanzar hacia un alto el fuego que reduzca el riesgo de un accidente de gran escala.
