El peor brote reciente de hantavirus dejó 27 muertos en EEUU en un solo año: qué lo diferencia de lo visto en el Hondius
La historia de los hantavirus occidentales es relativamente reciente y en el 93 un brote dejó una elevada tasa de mortalidad, pero hay grandes diferencias con lo que se vive ahora en el MV Hondius.

Las autoridades siguen con especial cuidado la evolución del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius que ya surca los mares hacia el archipiélago canario. El Gobierno de España ha autorizado a que el buque fondee cerca de las islas mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que el riesgo es bajo tras confirmar cinco casos de hantavirus y tres sospechosos a fecha de este jueves.
Pero a pesar de que este brote ha suscitado una crisis que ha llevado a la OMS a comparecer en rueda de prensa y a la Unión Europea a coordinarse con España, Países Bajos, Alemania y otros países (en el crucero viajaban 149 pasajeros de 23 nacionalidades distintas), lo cierto es que los hantavirus son viejos conocidos de la medicina moderna. La variante que ha ocasionado el brote, el virus de los Andes, también.
Prueba de ello es que hace 33 años, en 1993, EEUU registró uno de los episodios más mortíferos por un brote de hantavirus. En aquel caso (se supo después) el detonante fue otra variante con un nombre un tanto más siniestro: el "sin nombre virus". Las abundantes lluvias de El Niño provocaron que creciese la vegetación en la zona de EEUU conocida como "Las Cuatro Esquinas", por ser el rincón en el que lindan las fronteras de Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado.
A más vegetación más alimento, y a más alimento, más ratones ciervo, una especie autóctona de Norteamérica y reservorio natural de esta variante del hantavirus (sin nombre virus). Esta variante no suele desembocar en contagios entre humanos, pero provocó 33 casos de síndrome pulmonar por hantavirus de los cuales 17 desembocaron en muerte. En todo EEUU ese año se produjeron 48 casos y 27 murieron. Una letalidad del 52%.
¿Cómo es posible, si la variante estadounidense no conlleva contagio entre humanos? Por una sencilla razón: la población de ratones ciervo creció exponencialmente ese año por la abundante vegetación, y este hantavirus solo se transmiten a humanos que hayan estado en contacto con excrementos u orina de estos animales. Fue un año negro en el que muchos cuadros se contagiaron por limpiar graneros o acampar al raso.
El hantavirus de los Andes sí se contagia entre humanos
Si bien en primer momento se asumía que lo que sucedía en el MV Hondius eran cuadros diagnosticados por zoonosis (infección por entrar en contacto directo con los animales portadores), es ahora cuando se sabe que detrás de todo está la variante de los Andes que sí se puede hablar de contagio entre humanos. Este contagio resultaba raro, pero un estudio científico demuestra que puede provocar "supercontagiadores".
El paper, que ha consultado El País, relata cómo un brote analizado en varios puntos de Argentina comenzó después de que tres personas con síntomas fuesen a eventos sociales. Hasta entonces se pensaba que el hantavirus se contagiaba mediante contactos muy estrechos, hospitalarios y sexuales. El estudio de aquel brote de hace ocho años en Sudamérica revela que la cepa de los Andes puede provocar supercontagiadores. Es decir, que cada humano con carga viral pueda contagiar el virus al menos a 2,12 personas de media.
Aquel brote del 93 en EEUU también supuso el descubrimiento del síndrome pulmonar por hantavirus (SPH). También fue el hallazgo de hantavirus en roedores que se contagiaba a humanos en Occidente: hasta entonces este fenómeno solo se veía en algunas zonas de Asia. En los años siguientes se descubrieron más hantavirus que provocan SPH. El virus Andes se identificó en 1995 y un año después, en el 96, se identificó la transmisión persona a persona en un brote de El Bolsón, también en Argentina.
Aunque no existe ni vacuna ni cura, sí hay tratamiento médico que reduce sensiblemente la tasa de letalidad. Al fin y al cabo, frente a lo que sucedió en 2020 con la aparición del SARS-CoV-2 que originaba la covid-19, la ciencia le lleva ya 30 años de ventaja a estos virus.
