Un perro desminador ayuda a los niños de Ucrania a mantenerse seguros ante el gran número de minas terrestres
Se trata de una iniciativa de la ONG Save the Children en colaboración con la Asociación Ucraniana de Desminadores.
Se estima que, tras cuatro años de guerra en Ucrania, aproximadamente un 23% del territorio del país se encuentra potencialmente contaminado por minas terrestres y municiones sin detonar.
Ante esa situación, la ONG Save the Children, en colaboración con la Asociación Ucraniana de Desminadores, está llevando a cabo una serie de programas de concienciación sobre minas cuyo objetivo principal es proteger a los niños y a sus cuidadores de los peligros asociados a esos explosivos no detonados.
Para ello, la ONG cuenta con Chivas, un perro desminador que está entrenado para olfatear los vapores de los artefactos explosivos. El animal cruza las patas cuando quiere señalar la existencia de un peligro y les enseña a los niños a hacer el mismo gesto con las manos.
Más allá de por su efectividad, la presencia del perro en este tipo de actividades es importante porque hace que las sesiones sean más amenas para los menores, lo que les ayuda a asimilar mejor una información que es fundamental para su seguridad.
En ese sentido, los datos de la ONU señalan que desde el comienzo de la guerra de Ucrania, en febrero de 2022, al menos 1.660 civiles han resultado muertos o heridos por minas terrestres y municiones sin explotar, entre ellos 179 niños.
"Es una amenaza constante y mortal"
La directora nacional de Save the Children en Ucrania, Sonia Khush, ha expresado que "es terrible pensar que un niño que está jugando inocentemente pueda correr el riesgo de recoger parte de una munición sin explotar o que una mina explote bajo sus pies, lo que podría causarle lesiones permanentes que le cambiarían la vida o incluso la muerte".
Sin embargo, la realidad es que "esa es la amenaza constante y mortal a la que se exponen los niños de Ucrania cada vez que salen a jugar", ha lamentado la directora nacional de Save the Children en Ucrania.
Al respecto, Sonia Khush ha subrayado que "las minas terrestres no discriminan entre un niño y un soldado: su uso viola el derecho internacional, supone un grave riesgo para los niños y dificulta la capacidad de transportar ayuda humanitaria a donde más se necesita".