Ardem Patapoutian, Nobel de Medicina: "La idea de los cinco sentidos es un poco ingenua"
Para el Premio Nobel hay muchos más sentidos que los cinco que ya conocemos, tal y como explica en una entrevista con el diario 'El País'.

Desde pequeños nos han enseñado que hay cinco sentidos: la vista, el gusto, el olfato, el tacto y el oído. Sin embargo, para expertos como Ardem Patapoutian, Premio Nobel de Medicina, existen muchos otros sentidos que, aunque son difíciles de concretar, tiene nuestro cuerpo humano, como es lo que denomina como la propiocepción o la interocepción.
"En realidad, tenemos muchos, muchos sentidos diferentes. Una de las lecciones de nuestros estudios es que la idea de los cinco sentidos es un poco ingenua. Puedes decir que la propiocepción es el sexto sentido. ¿Y qué pasa con la sensación de temperatura? ¿Y la percepción de la vejiga? Eso no es el tacto, ¿qué es entonces? Es otro sentido", explica el investigador en una entrevista con el diario 'El País'.
"Así que todos estos diferentes sentidos, que en nuestra mente son muy distintos, como la percepción de la presión arterial y el estiramiento pulmonar, no son el tacto, pero todos ellos son detectados por una misma molécula. Las definiciones son difíciles de precisar, pero seguro que tenemos más de cinco sentidos", agrega el mismo en la conversación.
La idea de que tenemos más sentidos no es nueva y ya se ha explorado con anterioridad. Investigadores como la neurocientífica española Nazareth Castellanos, ya señaló hace unos años en una entrevista con la BBC que tenemos siete sentidos y que los cinco que ya conocemos son los menos importantes para nuestro cerebro.
La interocepción
Considerado como otro sentido, la interocepción nos permite percibir, integrar e interpretar las señales del cuerpo humano, como cuando por ejemplo tenemos sed o hambre. Gracias a él podemos identificar si necesitamos ir al baño, comer o incluso descansar.
La propiocepción
Se compone del Sistema Nervioso Central, los nervios aferentes y los receptores nerviosos. Gracias a este sentido podemos saber en todo momento la posición exacta de todas las partes de nuestro cuerpo, evitando si es necesario una caída, por ejemplo. Sus funciones son regular el equilibrio, mantener el nivel de alerta del cerebro y coordinar los movimientos.
