Putin decreta un alto el fuego en Ucrania durante el fin de semana por la Pascua ortodoxa
El Kremlin ha adelantado la noticia a la espera de que Ucrania dé respuesta... aunque hace días Zelenski propuso algo similar y Moscú lo rechazó. La tregua se limita a 36 horas entre sábado y domingo.
Vladimir Putin ha decretado este jueves un alto el fuego en Ucrania para este sábado 11 y domingo 12 con motivo de la festividad ortodoxa de la Pascua.
La tregua dará comienzo a las 16:00 del sábado y concluirá en la medianoche del domingo 12 con el lunes 13, como ha indicado el Kremlin a modo de adelanto.
El comunicado añade que "partimos de la base de que la parte ucraniana seguirá el ejemplo de la Federación Rusa", si bien matiza que "las tropas deberán estar preparadas para contrarrestar cualquier posible provocación del enemigo, así como cualquier acción agresiva.
De momento Ucrania no se ha manifestado, aunque recientemente Volodimir Zelenski reclamaba un alto el fuego similar también por la Pascua Ortodoxa. La propuesta llegó a finales de marzo, pero entonces fue rechazada de inmediato por Rusia por considerarla vaga en su formulación.
Entonces el Kremlin alegó que el plan de Zelenski no era una tregua pascual "precisa" sino una tregua "en general", algo a lo que se viene negando abiertamente el régimen de Putin. Incluso cuando Donald Trump se lo ha reclamado en sus muchos contactos personales.
Para Rusia este alto el fuego sin fecha de caducidad inmediata es inaceptable porque serviría de ayuda a Kiev para que se rearmase, reorganizarse sus tropas e incorporase más soldados a filas.
Si se concreta, no sería la primera tregua en un conflicto que ya supera ampliamente los cuatro años desde que Putin diera la orden de invadir Ucrania. En enero de 2023, por la Navidad ortodoxa el autócrata ruso decretó un alto el fuego similar, también de 36 horas, que rápidamente fue puesto en duda por ambos bandos entre acusaciones de violación.
También el año pasado hubo lugar a un breve pacto entre las partes, coincidiendo con la Pascua ortodoxa. Aunque las acusaciones mutuas de ataques dinamitaron la tregua en apenas 30 horas, dio tiempo a un importante canje de prisioneros de guerra entre las partes