Putin: "Quieren acabar con nosotros, pero Rusia es invencible en el campo de batalla"

Putin: "Quieren acabar con nosotros, pero Rusia es invencible en el campo de batalla"

El líder del Kremlin suspende el último tratado de desarme nuclear con EEUU y repite, en su discurso ante la Duma, las líneas maestras del argumentario con el que justificó la invasión de Ucrania. También presenta una batería de medidas sociales y económicas con las que calmar a la población y las élites financieras, a solo dos días del aniversario de la guerra.

Silueta de una mujer bebiendo té mientras ve el discurso anual del presidente ruso, Vladímir Putin, en la Duma.EFE/EPA/SERGEI ILNITSKY

Buena parte del mundo había puesto sus ojos este martes en el interior de la Duma, el Parlamento ruso, buscando el mínimo gesto de autocrítica o al menos un síntoma de que algo ha cambiado en los planes del Gobierno de Vladímir Putin sobre el curso de la invasión rusa que este viernes cumplirá un año tal y como empezó. A sangre y fuego. Mas lo que se encontraron aquellos que siguieron el discurso anual del líder del Kremlin fue una suerte de reposición del mismo argumentario con el que justificó lo que llamaron "operación militar especial" sobre el Donbás. Y un anuncio que solo aumenta los peores temores sobre el riesgo nuclear, la suspensión del tratado de desarme nuclear con Estados Unidos (EE.UU.)

El gran anuncio que reserva para los últimos compases de su discurso es la suspensión del cumplimiento por parte de su país del START III o Nuevo START, el heredero de los acuerdos internacionales que supusieron una pieza clave en el fin de la Guerra Fría, y que aún estaba vigente entre Moscú y Washington en uno de los momentos más bajos de sus relaciones.

"¿Quieren una derrota estratégica que nosotros aceptemos? Se equivocan. Rusia congela en este momento su participación en el Tratado de Fuerzas Estratégicas Ofensivas"
Vladímir Putin, presidente ruso

"Ellos quieren que perdamos estratégicamente, lo que es cinismo profundo o tontería profunda. Pero no parecen imbéciles, ¿quieren una derrota estratégica que nosotros aceptemos? Se equivocan. Rusia congela en este momento su participación en el Tratado de Fuerzas Estratégicas Ofensivas. Repito: Rusia no abandona, congela su participación".

Manual del lenguaje para justificar una invasión

Putin no se ha movido ni un milímetro de las proclamas y acusaciones contra el Gobierno de Ucrania y todos aquellos países que se han alineado con este tras la mayor agresión contra un Estado vivida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, una coalición a la que ha agrupado en una sencilla etiqueta: "Occidente". Para ello, volvió a sembrar las semillas del relato ruso, tildando al Ejecutivo ucraniano de "nazi" y aderezándolo con conflictos del pasado para resucitar los despojos del orgullo soviético equiparando una invasión a un país vecino con la lucha contra el Tercer Reich de Adolf Hitler. Nada nuevo bajo el sol de Moscú. 

"Quieren acabar con nosotros, pero Rusia es invencible en el campo de batalla"
Vladímir Putin, presidente ruso

En este sentido, Putin ha dejado claro que no habrá un solo paso atrás en el plano militar. Todo lo contrario. "Quieren acabar con nosotros, pero Rusia es invencible en el campo de batalla", ha asegurado el mandatario ruso, apuntando a que "la élite occidental quiere que Rusia sea vencida estratégicamente" y con un mensaje directo ante el suministro de armamento cada vez más moderno a Ucrania. "No voy a contar los detalles del material bélico que están mandando a Ucrania", ha indicado, para sentenciar que "cuanto más largo alcance tengan esas armas, más tendremos que fortalecer nuestras fronteras".

La 'versión' de Putin

Antes de realizar esta significativa afirmación sobre el poderío ruso en la contienda -del que discrepan buena parte de los servicios de Inteligencia occidentales-, Putin ha trasladado a la audiencia al 2014, para repasar el germen de la ruptura entre Ucrania y Rusia. El líder del Kremlin se ha referido al inicio de la invasión recordando que hace un año que se activó la 'operación militar especial' "para eliminar la amenaza del régimen neonazi de Ucrania que se organizó desde el golpe de Estado de 2014". También ha aclarado que "vamos a resolver las tareas".

¿Qué tareas? Putin aludió así al inicio de las revueltas del EuroMaidán que, tras más de un centenar de manifestantes muertos en la represión, desembocaron en la caída del presidente ucranio afín a Moscú en aquel momento, el prorruso Viktor Yanukóvich. Putin ha asegurado que "desde el 2015, el Donbás ha luchado por su derecho de hablar ruso" y que lo ha hecho "bajo permanente fuego del régimen de Kiev", por lo que "el Donbás esperaba que Rusia viniera ayudarle".

De la misma manera, el mismo presidente que ordenó una invasión a gran escala sobre Ucrania se vistió de pacifista, al defender que siempre han buscado una resolución que no conllevase la guerra. "Mientras tanto y ustedes lo saben bien, nosotros hicimos lo posible para resolver este problema pacíficamente", ha dicho, precisando que "llevábamos negociaciones para resolver el conflicto, pero, tras nuestra espalda, los líderes occidentales hablaban de paz en el Donbás. Simplemente, ganaban tiempo y cerraban los ojos ante las matanzas del régimen de Kiev".

"Nosotros utilizamos la fuerza y seguimos utilizando la fuerza para parar esa guerra"
Vladímir Putin

Según Putin, Kiev incluso trató de conseguir armamento nuclear mientras comenzaba a recibir armamento para hacer frente a la guerra civil que se había iniciado en la cuenca minera formada por las provincias de Donetsk y Lugansk. Hoy, anexionadas ilegalmente por Rusia. Aquel conflicto le sirvió para asegurar que "son ellos que empezaron la guerra [Occidente]" y que "nosotros utilizamos la fuerza y seguimos utilizando la fuerza para parar esa guerra".

También ha cargado contra la OTAN, otro de los pilares del argumentario que presenta a Rusia como un país acorralado por las ampliaciones militares de la Alianza Atlántica en el este de Europa. "La OTAN se amplió y puso bases en nuestras fronteras", ha destacado, citando incluso que llevó "laboratorios biológicos", y tirando una vez más del pasado: "Durante siglos de colonialismo al dictado de la hegemonía, Occidente cree que es todo posible [...] Occidente se ha convertido en un símbolo de una mentira absoluta. Estamos defendiendo nuestra posición, nuestra verdad".

Putin también señaló que con esa supuesta receta de un Occidente armando a Ucrania mientras se negociaban los Acuerdos de Minsk es la misma de doble rasero con la que se destruyeron países como Yugoslavia, Irak o Siria. Pero, ¿cuál es 'su verdad'? Putin reiteró que tenían información que "nos decía que en febrero de 2022 todo estaba preparado para una acción sanguinaria en el Donbás". Mas no solo eso, ahora puso la pelota en el tejado de otra región ucraniana anexionada ilegalmente, la península de Crimea. "Aquellos que planeaban un ataque contra el Donbás, sabemos que el próximo será contra Crimea y Sebastopol [capital de Crimea]".

Medidas sociales y económicas

Si bien el discurso belicista de Putin no se ha movido un milímetro, sí se han percibido cambios en la estrategia del Kremlin en lo referente a su ciudadanía. El presidente ruso ha aprovechado su intervención en la Duma para anunciar un paquete de medidas sociales y económicas, que van desde la creación de un fondo de compensación a las familias de los soldados muertos en la guerra o para garantizar la atención sanitaria de los heridos a la modernización de la industria armamentística rusa.

En este sentido, Putin ha subrayado que "todas las familias que han participado en la operación militar especial tienen que sentir nuestro apoyo", por lo que "tenemos que ayudarles sin demora". El mandatario ruso ha detallado que dicho fondo "va a coordinar la ayuda psicológica y médica, la recuperación" y que debe "ser sencillo, con una ventana única, sin burocracia". El objetivo es que "cada veterano debe de tener su propio trabajador social" como apoyo. Una medida que llega justo después de una orden de movilización general para llamar a filas a la población.

A esto se suma una extensión de las bonificaciones del gas natural a la población. "Vamos a seguir con el programa de gasificación gratuita, que será ampliado a jardines de infancia, hospitales, colegios", ha anunciado, adelantando que "estos programas van a funcionar de forma permanente". A mayores, ha defendido que hay que ofrecer créditos para vivienda y crear nuevos edificios, "sobre todo en aquellas ciudades donde hay industria militar".

También ha tenido palabras para una unidad militar concreta, las fuerzas de disuasión estratégica nuclear que activó en los primeros compases de la guerra. Quiere aumentar su capacidad hasta superar el 91% logrado actualmente. En clave armamentística, Putin también ha presentado las bases de lo que será una renovada inversión en armamento, pero mirando a la innovación y tecnologías más modernas. Ha asegurado que ya hay ejemplos en curso y que "muchos de estos proyectos están por encima de sus análogos occidentales".

Sin embargo, Putin ha dejado claro que esas tareas deben relanzar también a las empresas rusas: "Tenemos que poner en marcha la producción de estos tipos de armamento, tenemos que producir basándonos en nuestra propia industria nuestra propia tecnología de la pequeña y mediana empresa".

Por otra parte, el mensaje económico de Putin estaba dirigido también fuera de las fronteras 'legales' rusas. Como había anunciado tras la caída de Mariúpol, el líder del Kremlin ha presentado una especie de 'new deal' a la rusa, asegurando que "vamos a desarrollar los puertos del mar Negro, del mar de Azov" y se establecerán nuevas conexiones, tanto por carretera como ferroviaria, con países regionales y en dirección a Oriente. Lo ha ejemplificado con lo ocurrido en Crimea, que tras la anexión se levantó un inmenso puente que une la península con Rusia -el mismo que fue objeto de una explosión hace meses-.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Antón Parada es redactor de actualidad en El HuffPost. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Antes de llegar aquí trabajó cinco años en La Voz de Galicia y pasó por los micrófonos de Radio Voz.

Puedes contactar con él escribiendo a: anton.parada@huffpost.es