Ucrania entrena en 'la casa de la muerte' a sus futuros pilotos de drones con cursos por 150 euros: "Lo más difícil es volar muy despacio o mantenerse suspendido en el aire"
El centro está dirigido por el III Cuerpo de Ejército de élite de Ucrania.

Las guerras ya no son como antes. A diferencia de lo visto hasta ahora, los drones se han erigido en los principales protagonistas del conflicto armado que se lleva librando en Ucrania desde hace casi cuatro años y medio. Los vehículos no tripulados permiten realizar tareas de toda clase: misiones de reconocimiento, labores logísticas y, por supuesto, ataques a distancia.
No obstante, para que los drones sean eficaces es indispensable que estén dirigidos por pilotos competentes. Ese es el motivo por el que los operadores ucranianos de vehículos no tripulados se entrenan de manera intensa en la Academia Killhouse (un nombre que traducido al español significa 'la casa de la muerte').
La Academia Killhouse está dirigida por el III Cuerpo de Ejército de élite de Ucrania y en ella se prepara a los pilotos ucranianos de drones con vista en primera persona (FPV) para volar a través de interferencias, evitar las defensas enemigas y adaptarse a las cambiantes tácticas rusas.
En declaraciones a Business Insider, el portavoz de la Academia Killhouse, un soldado ucraniano con el indicativo Radio, ha subrayado que manejar drones FPV requiere "un periodo de adaptación", ya que "hay que entender cómo funciona. El cerebro tiene que crear esas conexiones neuronales, y esa es probablemente la parte más difícil. Irónicamente, lo más difícil del pilotaje FPV es volar muy despacio o mantenerse suspendido en el aire".
El motivo, según Radio, es que los drones FPV carecen de un sistema de estabilización. Ello significa que los operadores tienen que realizar pequeños movimientos de forma constante para evitar que los vehículos no tripulados acaben en el suelo.
Precio diferente para los ucranianos y los extranjeros
En la Academia Killhouse no únicamente se preparan ucranianos. Este centro de entrenamiento especializado en drones con vista en primera persona también atrae a voluntarios extranjeros.
No obstante, los precios son diferentes dependiendo del lugar de procedencia. El curso básico de dron FPV tiene un coste de algo de más 150 euros para los ucranianos. La cifra asciende al doble para los pilotos extranjeros, que conforman aproximadamente el 5% del alumnado.
