Ucrania tiene más de 9.000 drones en el aire recogiendo terabytes de datos de combate cada día: ahora los ofrece a sus aliados para entrenar armas de IA con lo que ningún ejército occidental tiene
Una experta en el campo de la inteligencia artificial aplicada a la industria militar tiene claro que "Ucrania está devolviendo el favor a sus socios"
Ucrania ha conseguido cambiar las tornas. Inmersa en un conflicto sin fin por la invasión iniciada por Rusia hace más de cuatro años, el conflicto en Irán y alrededores le ha ofrecido una oportunidad. Guiar al resto del mundo en un asunto clave, los drones, y con ellos, a la inteligencia artificial aplicada a la vis militar.
Desde febero de 2022, Ucrania ha sufrido incesantes ataques de drones rusos —muchos de fabricación iraní— y ha desarrollado un sector fundamental en la guerra del siglo XXI. De hecho, Volodimir Zelenski ha ofrecido su conocimiento y su Inteligencia a los aliados que le han ayudado en este tiempo. Incluido EEUU, aunque Donald Trump rechace la ayuda.
Pero la 'campaña' de Ucrania con los drones va más allá de sus ataques a Rusia y su sistema de neutralización masiva de los ataques aéreos rusos. En paralelo hay un campo en constante desarrollo en el dia a día de la guerra, el de la toma de datos.
Fuentes ucranianas detallan que más de 9.000 drones nacionales sobrevuelan cada día el país recopilando varios terabytes de vídeo jornada tras jornada. Una cantidad de información del terreno que resulta fundamental no solo para conocer los planes rusos, sino para entrenar nuevos modelos militares con la inteligencia artificial... un 'caramelo' para los aliados extranjeros.
Deborah Fairlamb, fundadora de la empresa Green Flag Ventures, clave en la inversión en tecnología de Defensa en Ucrania, asegura al medio Euromaidan Press que Kiev "posee las bases de datos más extensas de todas". A juicio de esta experta en el sector, "cuentan con información mucho más actualizada sobre guerra electrónica de la que nadie en Occidente siquiera imagina"
"Ucrania está haciendo un trabajo extraordinario y reconociendo que sus datos son sumamente valiosos para la próxima generación de guerra", añade Fairlamb, que directamente señala cómo "Ucrania está devolviendo el favor a sus socios".
"Creo que muchos de los avances en inteligencia artificial militar no habrían sido posibles sin los esfuerzos de, por ejemplo, Brave One", culmina citando el programa ucraniano de incubación de tecnología bélica.