Un asesor presidencial ucraniano apunta a un acuerdo inminente entre Ucrania y Rusia sobre las tierras ratas
"El presidente Zelenski está supervisando el proceso de manera estrictamente profesional".
El culebrón entre EEUU y Ucrania sobre las tierras raras de este último país parece estar cerca de acabar. "Los equipos de Ucrania y Estados Unidos están en las etapas finales de las negociaciones sobre el acuerdo de minerales", ha anunciaod este lunes la vice primera ministra ucraniana para Integración Europea y Euroatlántica, Olga Stefanishina, quien es además ministra de Justicia, a través de un mensaje en su cuenta en la red social X.
Ha manifestado que "las negociaciones han sido muy constructivas" y que "casi todos los detalles clave han sido finalizados". "Estamos comprometidos a completar esto rápidamente para proceder a la firma. Esperamos que los líderes de Estados Unidos y Ucrania lo firmen y lo respalden en Washington cuanto antes para mostrar nuestro compromiso para las próximas décadas", ha zanjado.
Un día antes, el asesor presidencial ucraniano Mykhailo Podolyak ya había dicho en la televisión nacional que las negociaciones estaban en marcha y que la firma del acuerdo era solo cuestión de tiempo: "El presidente Zelenski está supervisando el proceso de manera estrictamente profesional, con la participación de ministerios clave, incluido el Ministerio de Defensa".
El pacto abordará dos temas clave para Ucrania: una distribución equitativa de los ingresos generados por los proyectos y garantías de seguridad. El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, aseguró que Washington invertirá en Ucrania sin reclamar la propiedad de sus recursos y sin imponer nuevas deudas al país.
Sin embargo, las negociaciones han enfrentado desafíos. Fuentes del gobierno ucraniano aseguran que Kiev recibió una versión revisada del acuerdo el 21 de febrero con términos más estrictos que los inicialmente propuestos, que habían sido rechazados por Zelenski por no lo cumplir con las dos demandas de Ucrania.
El nuevo borrador asigna a EEUU la propiedad total de un fondo de inversión valorado en 500.000 millones de dólares, con un esquema de reparto de ingresos de 2 a 1: Ucrania proporcionaría dos tercios de las ganancias de la extracción de minerales, mientras que EEUU contribuiría con el tercio restante en forma de armamento. Además, el acuerdo también incluiría petróleo y gas, pero excluiría ingresos de los puertos ucranianos.