El HuffPost ha hablado con Maribel, quien se encargó de alimentar al pequeño. Nos cuenta que, a diferencia de lo que puede haberle ocurrido a Punch, este pequeño animal se ha podido relacionar sin problemas.
Tuvieron que darle el biberón. Al igual que ocurre con el macaco japonés, su peluche funciona como una herramienta terapéutica que le ayuda a sentirse mejor.
Del hazmerreír de la comunidad científica a convertirse en una fuente vital para los investigadores: estos mamíferos acuáticos proporcionan datos clave donde el ser humano no puede llegar.