Los restos de la droga pueden hacer que los peces cambien los lugares a los que se dirigen y, por lo tanto, sean más vulnerables ante posibles depredadores.
Los síntomas más habituales cuando nuestro cuerpo reacciona ante los perros son la rinitis, el moqueo y los estornudos. Pero, por su tipo de pelo o por la ausencia de él, hay determinadas variedades que no la provocan.