Un tiburón angelote muerde a una bañista en Lanzarote pero la biología lo confirma: no es un animal agresivo y además está en peligro de extinción
La herida fue leve y se quedó simplemente en un susto.

Los ataques de tiburón en España son tan poco habituales que cada caso genera una mezcla de sorpresa y alarma. Sin embargo, detrás de muchos de estos incidentes no hay conductas agresivas, sino encuentros accidentales entre bañistas y especies que habitan muy cerca de la orilla. Eso es precisamente lo que ocurrió el pasado domingo 24 de mayo en Lanzarote, donde saltaron las alarmas por un inesperado incidente.
Los hechos ocurrieron mientras una joven caminaba por la orilla de una de las primeras playas de Playa Honda, en el municipio de San Bartolomé, cuando de repente sufrió una mordedura al pisar a una cría de tiburón angelote, una especie protegida y en peligro de extinción. El animal, casi invisible y semienterrado en la arena, reaccionó de forma instintiva y mordió el pie de la bañista.
La mujer, de identidad desconocida, consiguió soltarse a base de patadas mientras sus gritos llamaron la atención de quienes estaban en la playa. Según recoge La Razón, la herida fue leve y no requirió traslado al hospital, sino que ella misma se limpió la zona con agua y jabón, y se aplicó una crema antibiótica para prevenir infecciones. El incidente quedó en un gran susto para los presentes y volvió a poner el foco sobre una especie tan desconocida como habitual en los fondos arenosos de Canarias.
Sobre el tiburón angelote
El angelote, o Squatina squatina, es un tiburón de fondo que se camufla con enorme facilidad en los arenales, por lo que pasa buena parte del tiempo oculto bajo la arena, con apenas los ojos y parte del cuerpo visibles. Esa forma de vida explica por qué puede sorprender a los bañistas en aguas poco profundas, aunque los especialistas insisten en que no se trata de una especie agresiva con las personas, sino de un animal que suele morder solo cuando se siente amenazado o es pisado accidentalmente.
Además la especie atraviesa un momento delicado. El Boletín Oficial del Estado recoge que las poblaciones canarias de angelote están en peligro de extinción, y el Ministerio para la Transición Ecológica mantiene abierta su información pública para la recuperación de estas especies en la demarcación marina canaria. El Ministerio de Agricultura subraya que en La Graciosa existe una población estable de angelotes y que conocer su comportamiento es clave para su conservación.
No es la primera vez que este tiburón protagoniza un incidente de este tipo en Canarias. En Lanzarote ya se registró otro caso en Famara, donde una cría mordió a un niño en la orilla. Precisamente por vivir en fondos arenosos, los expertos recomiendan a los bañistas avanzar arrastrando ligeramente los pies en zonas poco profundas para evitar pisar de forma involuntaria a ejemplares ocultos bajo la arena.
