Por qué los restaurantes ya no tienen cartas larguísimas: la lección que comparte un veterano hostelero tras 35 años de experiencia en el sector
Después de abrir más de 25 restaurantes, este empresario de la hostelería asegura que, si pudiera volver atrás, haría un cambio radical en sus menús: ofrecer menos platos y especializarse mucho más.

Hubo una época en la que muchos restaurantes presumían de tener cartas interminables. Decenas de hamburguesas, ensaladas, sándwiches, carnes, pescados, pastas y postres convivían en un mismo menú con la intención de satisfacer a todo tipo de clientes.
Sin embargo, esa tendencia parece estar cambiando.
Andrew Schnipper, empresario estadounidense con más de tres décadas de experiencia en el sector y cofundador de varias cadenas de restauración, asegura que una de las lecciones más importantes que ha aprendido tras abrir más de 25 establecimientos es precisamente que intentar agradar a todo el mundo no siempre es la mejor estrategia.
En una entrevista recogida por Business Insider, Schnipper reconoce que, si pudiera volver atrás, simplificaría mucho antes las cartas de sus restaurantes.
Menos platos, más especialización
Cuando él y su hermano abrieron el restaurante Schnipper's en 2009, apostaron por una oferta muy amplia. Aunque las hamburguesas eran el producto principal, también servían ensaladas, sándwiches y otros platos de comida informal.
La lógica parecía evidente. "Pensábamos que la variedad era importante", explica. Incluso ellos mismos se preguntaban cuántas hamburguesas podía comer una persona cada semana sin cansarse.
Con el paso de los años, sin embargo, su visión cambió.
Según sostiene, los consumidores actuales buscan cada vez más establecimientos especializados, lugares que destaquen por hacer unas pocas cosas realmente bien en lugar de ofrecer una larga lista de opciones.
La paradoja de las cartas extensas
La conclusión a la que ha llegado después de décadas en la hostelería es que una carta enorme no siempre transmite más calidad o más posibilidades de elección.
En muchos casos sucede justo lo contrario. Cuando un restaurante concentra sus esfuerzos en unos pocos platos puede perfeccionar recetas, optimizar procesos, controlar mejor la calidad y ofrecer una experiencia más consistente al cliente.
Esa filosofía es precisamente la que aplicó en uno de sus proyectos más recientes, Hamburger America.
El modelo que cada vez gana más terreno
En ese establecimiento la oferta es mucho más reducida que en sus negocios anteriores. "Hay un par de hamburguesas, un par de sándwiches y poco más", resume.
Lejos de verlo como una limitación, Schnipper considera que esa especialización es una de las claves del éxito. "Estamos muy centrados en eso y, como resultado, hacemos esas cosas muy bien", afirma.
Su reflexión coincide con una tendencia cada vez más visible en muchas ciudades: restaurantes que apuestan por una identidad muy definida y por cartas más cortas, donde el objetivo no es ofrecer de todo, sino destacar en algo concreto.
Una filosofía que, según este veterano hostelero, no solo simplifica la gestión del negocio, sino que también responde mejor a lo que buscan muchos clientes hoy en día.
