Lindt dice que los usuarios de Ozempic y otros fármacos para perder peso están comprando más chocolate, no menos
Y podría tener su explicación.
Los datos contradicen lo que podría pensarse. Las ventas de chocolate están aumentando más rápidamente entre los usuarios estadounidenses de fármacos para perder peso (los conocidos como GLP-1, como son por ejemplo Ozempic o Mounjaro) que entre el resto de la población.
Así lo recogen los datos que la firma suiza Lindt & Spruengli ha presentado este martes, como señala Reuters.
A priori, podría pensarse que las personas bajo estos tratamientos reducirían la demanda de productos dulces, y en ese sentido también iban las previsiones de los expertos, pero el ejemplo de Lindt apunta en el contrario. Y puede tener su explicación.
Según un estudio de Lindt, basado en datos de febrero, el 15% de los hogares estadounidenses utilizan GLP-1, cifra que representa el 17,5% de las ventas de chocolate. Además, las ventas de chocolate premium en EEUU aumentaron entre quienes toman GLP-1 casi un 17% en 2025, en comparación con un aumento del 6,5% entre los que no lo usan.
El director ejecutivo de la empresa chocolatera, Adalbert Lechner, argumentó en rueda de prensa que los consumidores que reducen el consumo de alimentos más calóricos, como pueden ser la pasta, la pizza o las patatas fritas, "siguen buscando algún tipo de capricho".
"Se están pasando a productos de mayor calidad. Menos es más: pequeñas recompensas con momentos de felicidad en lugar de comer sin pensar", añadió, como señala la citada agencia.
El caso de Magnum
Hace tan solo unas semanas, las acciones de Magnum, el fabricante de helados, se resintieron tras la presentación de sus primeros resultados como empresa independiente, tras su escisión Unilever.
Detrás estaba la caída del 3% de las ventas en el cuarto trimestre, algo que algunos analistas llegaron a ligar con el aumento de los fármacos contra la obesidad.
Su consejero delegado recalcó que ofertan opciones bajas en calorías, altas en proteínas y formatos de control de porciones, una señal de cómo la industria se adapta a los nuevos tiempos y los posibles cambios en el consumidor.