Las pruebas ginecológicas ilegales a las que sometía Julio Iglesias a sus empleadas: esto dice la normativa de Punta Cana
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Las pruebas ginecológicas ilegales a las que sometía Julio Iglesias a sus empleadas: esto dice la normativa de Punta Cana

'Eldiario.es' ha tenido acceso tanto a esta documentación como a las conversaciones de WhatsApp en las que se puede ver cómo las obligaban a someterse a pruebas de ETS, de embarazo o revisiones ginecológicas.

Julio Iglesias en una imagen de 1988.Getty Images

El caso de agresiones sexuales por parte de Julio Iglesias a varias exempleadas de sus mansiones en Bahamas y Punta Cana que se ha recogido en un reportaje publicado por Eldiario.es y Univisión ha llegado también a la Fiscalía por una denuncia presentada el pasado 5 de enero por varias mujeres a través de la organización Women’s Link Worldwide.

Estas dos mujeres, cuyas declaraciones han recogido los citados medios, han denunciado continuadas agresiones sexuales, acoso y vejaciones por parte del artista, además de una vigilancia y control continuo que pasaba por mirarles sus teléfonos móviles, controlar las comidas y realizarles pruebas de ETS y revisiones ginecológicas.

"Él nos mandó a las chicas al ginecólogo y hacernos examen general. Había 10 o 12 chicas. Allí nos hicieron todo, el ginecólogo nos chequeó todo. Solo a las chicas", ha explicado una de ellas a Eldiario.es

Otra exempleada ha corroborado los testimonios de las otras dos trabajadoras Iglesias en referencia a estas revisiones médicas. "Ellos nos mandaron al médico, a todas. Me hicieron pruebas de enfermedades de transmisión sexual. Nos hicieron ecografías y pruebas de sangre para ver si teníamos algún tipo de enfermedad. No me pareció normal", ha detallado esta tercera trabajadora.

Los resultados de las pruebas, enviados obligatoriamente a una superior y conocidos por Iglesias 

Las tres han detallado cómo a todas ellas las acompañaba su superior, la gobernanta encargada de la contratación y coordinación de las empleadas, y que los resultados de estas pruebas, que incluían desde ecografías, citologías o analíticas, eran transmitidos tanto a esta superior como al propio Iglesias.

Eldiario.es ha podido acceder a la documentación que ha demostrado que, a lo largo de 2021, hasta cinco mujeres se sometieron a revisiones ginecológicas durante el mes de junio en el centro Hospiten Bávaro, cercano a la mansión de Punta Cana de Iglesias.

El citado medio ha podido acceder a varios mensajes en los que la superior de estas exempleadas les pedía directamente los resultados de estos exámenes. "Girls. Mándame por favor todos los análisis, vamos a ver qué exactamente pasa", les escribía la encargada que pedía el informe físico de estas pruebas que incluían desde una prueba de embarazo, a prueba de VIH o de enfermedades de transmisión sexual.

"No dijeron exactamente la palabra obligatoria, pero si estábamos trabajando allí… Nadie dijo que no [...] Eso era todo así en la casa", recuerda una de las extrabajadoras víctima de este tipo de abusos, quien recuerda que todas fueron revisadas por el mismo médico y que ninguna pagó por los resultados.

Qué dice la legislación de los trabajadores de República Dominicana

Tal y como recuerda Eldiario.es, estas pruebas son ilegales ya que solo se permite un reconocimiento médico y pruebas relacionadas con la actividad a desarrollar. Además, la normativa laboral local sanciona concretamente las pruebas de VIH y embarazo.

De hecho, esto lo podemos encontrar en dos leyes concretas vigentes en la normativa laboral dominicana que cercioran que las supuestas prácticas llevadas a cabo por Iglesias eran ilegales, tanto en lo referente al embarazo como al VIH:

  • En el Art. 6 del Cap. III de la Ley del Sida de la República Dominicana establece que "toda persona con el VIH o con SIDA tiene derecho al trabajo; en consecuencia, queda prohibida toda discriminación laboral por parte del empleador, físico o moral, público o privado, nacional o extranjero". Asimismo, recuerda que este "no puede, por sí mismo ni mediante otra persona, solicitar pruebas para la detección del VIH o de sus anticuerpos, como condición para obtener un puesto laboral, conservarlo u obtener un ascenso". Esta ley también establece sanciones de entre "25 a 50 salarios mínimos" (entre unos 8.490 y 16.980 euros) para los empleadores que lleven a cabo estas pruebas.
  • El convenio 183 de la Organización Internacional del Trabajo ratificado en República Dominicana y aprobado en el año 2000 con el fin de acabar con la "discriminación por maternidad en el empleo" establece en su Art.9: "La prohibición de que se exija a una mujer que solicita un empleo que se someta a un examen para comprobar si está o no embarazada o bien que presente un certificado de dicho examen". Únicamente recoge dos excepciones a esta norma, que serían aquellos trabajos que "estén prohibidos total o parcialmente para las mujeres embarazadas o lactantes" o aquellos que "puedan presentar un riesgo reconocido o significativo para la salud de la mujer y del hijo". Ninguno de ellos se corresponde con el caso de Iglesias.
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Soy redactora de LIFE en El HuffPost España y mi misión es acercarte la última hora del mundo de la cultura, la música y el entretenimiento.

 

Sobre qué temas escribo

Escribo principalmente de música, cultura, cine, series y entretenimiento porque, aunque sirva para desconectar, bailar o echar un rato entre palomitas, la cultura esconde mucho más. Evitando el elitismo, trato de tender la mano a las nuevas tendencias de la industria musical o del audiovisual a través de entrevistas con artistas emergentes —que pronto dejarán de serlo— y compaginarlo con el análisis de lo más mainstream como Taylor Swift o Bad Bunny.


En estos ocho años he cubierto los Goya, los Oscar, el Benidorm Fest o Eurovisión. Sí, soy la responsable de los memes que han inundado la cuenta de X de El HuffPost en Eurovisión. Siempre buscando un contenido cercano, sin perder el rigor, contando más allá de lo que se pueda ver en la pantalla.
Aunque no siempre haya relación con la industria cultural, también he cubierto temas relacionados con el Feminismo y el colectivo LGTBIQ+.

 

He podido contar en primera persona con supervivientes del “Stonewall español” que es el Pasaje Begoña, denunciar la situación que viven los menores trans o hablar sobre qué significa la manosfera antes de que llegara a Netflix ‘Adolescencia’.

 

Mi trayectoria

Nací en Málaga, donde estudié Periodismo por vocación en la Universidad de Málaga, entre playlists de Spotify, discos y conciertos. Antes de incorporarme a El HuffPost en 2017, colaboré diversas revistas culturales y de entretenimiento. En 2016 trabajé en el departamento de comunicación de UPHO Festival, un festival de fotografía contemporánea urbana parte del proyecto europeo Urban Layers. Y, aunque sigo echando de menos Andalucía, me trasladé a Madrid para estudiar el Máster en Periodismo Cultural en la Universidad CEU San Pablo. En 2018, compaginé mi trabajo en El HuffPost con la coordinación de proyecto de la Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE celebrada en CentroCentro. Desde 2017 trabajo en El HuffPost España, donde he logrado una nominación a los premios GLAAD y ser finalista de los Premios Papageno en 2022.

 


 

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