El expríncipe Andrés hace historia con su detención: ¿sobrevivirá la monarquía al hundimiento y la vergüenza del hermano de Carlos III?
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El expríncipe Andrés hace historia con su detención: ¿sobrevivirá la monarquía al hundimiento y la vergüenza del hermano de Carlos III?

Es la primera vez en la época moderna en la que un 'royal' británico es arrestado. La monarquía ha superado mucho antes, pero... ¿podrá con lo que se le viene encima?

El expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor y su hermano Carlos III en el funeral de la duquesa de Kent, el último acto familiar al que pudo asistir AndrésMax Mumby/Indigo

Cuando alguien piensa en la monarquía, habrá quien se acuerde de Felipe VI o incluso de Juan Carlos I. Pero siendo sinceros, y sin querer ofender a nadie, la monarquía de las monarquías está representada por la casa real británica. Es la más famosa e icónica del mundo incluso tras Isabel II, que con 70 años y 214 días de reinado pulverizó todos los récords.

Precisamente a su muerte, sucedida el 8 de septiembre de 2022 a los 96 años, hubo quien vaticinó que la monarquía desaparecía sin ella por la figura que fue y lo que representó

  El rey Carlos III acompaña el féretro de su madre, la reina Isabel II, durante su funeral de Estado en la Abadía de Westminster en Londres el 19 de septiembre de 2022, once días después de la...BEN STANSALL via POOL/AFP via Getty Images

Carlos III, mucho mejor preparado que ella, pero también menos popular, acabaría abandonando sus palacios con la corona en la maleta. Pero los agoreros, bueno, y también los críticos, que hay muchos, no se daban cuenta de que la monarquía británica tiene unas raíces tan fuertes que ha podido con todo... o casi todo. 

Una década sin monarquía

Es cierto que no podemos olvidar que la república sí tiene precedentes en tierras británicas. El rey Carlos I, de la dinastía Estuardo, fue decapitado en 1649 acusado de tiranía y traición después de la guerra civil inglesa. 

  Retrato del Rey Carlos I de Inglaterra, Escocia y Irlanda en 1625. En 1649 fue decapitado y la monarquía fue abolidaUniversal Images Group via Getty

Tras el regicidio se abolió la monarquía. Durante poco más de una década hubo una república liderada hasta casi su final por Oliver Cromwell. Pero la monarquía no se había ido del todo. En 1660 fue restaurada en la persona de Carlos II, y desde entonces ha vivido tiempos de gloria y de penuria, pero ahí ha seguido.

Esto sí es un 'annus horribilis'

Ahora, Carlos III, dueño de un nombre con mal fario para los reyes británicos, no debe tener miedo de perder la cabeza, y quizá tampoco la corona, aunque bien es cierto que pintan bastos para la realeza. Cuando Isabel II reconoció que 1992 había sido un annus horribilis se refería a que ese año se separaron Carlos y Lady Di, Andrés y Sarah Ferguson y la princesa Ana y Mark Phillips. Además, el 20 de noviembre de 1992, día de su 45º aniversario de boda con el duque de Edimburgo, ardió su adorado castillo de Windsor. 

  La reina Isabel II en el discurso en Guildhall en el que habló de 1992 como un 'annus horribilis' Photo. Anwar HusseinAnwar Hussein

Mirando con perspectiva, lo que ha venido después ha dejado eso en prácticamente nada. Al margen de escándalos y polémicas que han ido sucediéndose para la dinastía, incluyendo todo lo relacionado con Harry y Meghan, nada ha sido tan fuerte como lo que ha protagonizado Andrés, el tercer hijo de la reina Isabel II y el duque de Edimburgo. Fue el favorito de los vástagos de la monarca, y en su juventud, aclamado como héroe de guerra tras volver triunfante de Las Malvinas en 1982. Nada queda ya de eso.

Detenido por un delito considerado grave

El 19 de febrero de 2026, día en el que cumplió 66 años, la policía se presentó en Wood Farm, residencia de Sandringham, en Norfolk, a la que Andrés había sido enviado cuando Carlos III le ordenó desalojar sin demora el Royal Lodge. 

  Andrés Mountbatten-Windsor conduciendo en Windsor poco antes de ser desalojado del Royal Lodge y trasladarse a SandringhamGTRES

Se había aferrado a la icónica mansión de Windsor todo lo que pudo hasta que los archivos de Epstein revelados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos sacaron a la luz más comportamientos vergonzosos y presuntamente delictivos.

A las 08:00 horas de este jueves 17 de febrero, el señor Mountbatten-Windsor fue arrestado y llevado a dependencias policiales. El motivo ofrecido para la detención fue "sospecha de mala conducta en cargo público". 

  El príncipe Andrés y Virginia Giuffre (en el centro), en 2001. Al fondo, Ghislaine Maxwell, la cómplice de Epstein.YOUTUBE

No eran las acusaciones de Virginia Giuffre, traficada por Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, y que declaró que Andrés había abusado de ella en tres ocasiones cuando era menor. No era tampoco lo revelado en los archivos sobre Epstein en relación a una mujer enviada por el pedófilo a Reino Unido para tener relaciones con Andrés.

No, nada de eso. Se puso bajo custodia policial a Andrew después de que se conociera que había enviado información confidencial a Epstein y a otros amigos cuando ostentaba el cargo de Representante Especial del Reino Unido para el Comercio e Inversiones Internacionales.

  El expríncipe Andrés, tras salir de comisaría después de 12 horas detenidoREUTERS

Estamos hablando de un delito grave. De ser acusado, juzgado y condenado, que eso evidentemente está por ver, podría enfrentarse a una privación de libertad de por vida. Eso ya se verá. Por lo pronto el mismo día en el que fue detenido recobró la libertad después de 12 horas bajo custodia policial.

No hay precedentes en tiempos modernos

Lo que sí se puede afirmar es que nos encontramos ante un suceso histórico. En el pasado otros royals británicos fueron detenidos y terminaron siendo ejecutados. El citado Carlos I; María, Reina de Escocia; o Ana Bolena y Catalina Howard, dos de las esposas del infame Enrique VIII.

  Andrés Mountbatten-Windsor, anteriormente el príncipe Andrés, muy serio en el funeral de la duquesa de Kent en septiembre de 2025.Karwai Tang

Pero no estamos en la Edad Moderna, sino en la Contemporánea, y en los tiempos actuales, el miembro de la familia real británica que más problemas había tenido con la justicia fue la princesa Ana, que en 2002 fue condenada a pagar una multa de 500 libras después de que uno de sus perros mordiera a dos niños. 

La hija de Isabel II era la primera royal en ser condenada por un delito penal en 350 años, desde que su antepasado Carlos I pasó por lo mencionado anteriormente. Es decir, lo de Andrés Mountbatten-Windsor es histórico y no tiene precedentes en siglos.

La errónea indulgencia de Isabel II

El peligro que se corre es que se abre un escenario desconocido y hay una clara amenaza sobre Andrew, pero también sobre una monarquía cada vez más cuestionada. Carlos III ya tomó cartas en el asunto y acabó con la indulgencia de su madre con el niño mimado de la familia. Fue él además junto al príncipe Guillermo el que presionó a Isabel II para distanciarse del deshonrado Andrés. Algo se hizo, pero no tanto como hubiera sido necesario.

Es precisamente Andrés el que puede ser considerado el mayor error en el largo reinado de Isabel II, la gran mancha. Porque ella le consintió, le protegió todo lo que pudo y fue la que principalmente pagó a Virginia Giuffre para que su hijo no fuera procesado en Estados Unidos. 

  El expríncipe Andrés y Virginia Giuffre. Ella le acusó de haber abuso sexual cuando era menorGetty Images

No podemos hablar de complicidad, aunque sí cometió errores de juicio. Recordemos que fue ella la que quiso darle un lugar de honor como su acompañante en el homenaje al duque de Edimburgo en el primer aniversario de su muerte en 2022. Claro, que ahí parece que Isabel II sabía que se moría.

¿Puede esa indulgencia y sobreprotección destruir el legado de la reina más longeva? No llegará a tanto. ¿Puede Andrés acabar con una monarquía tan solo interrumpida 11 años en más de un milenio? Nadie tiene una bola de cristal, pero tampoco será tarea fácil.

  El príncipe Andrés, acompañante de la reina Isabel II en el homenaje al duque de Edimburgo en la Abadía de Westminster un año después de su muerte.RICHARD POHLE

Por mucho que el apoyo a la institución haya ido cayendo, sigue aprobando, y como para casi todas las casas reales, su desafío es contar con menor aprobación entre los jóvenes. Bueno, y ahora también tratar que lo de Andrés no les salpique.

Todo lo que le quitaron para anticiparse a la catástrofe

Además, antes de los grandes bombazos ya resonaban los escándalos, por lo que entre 2019 y 2026, se habían tomado medidas contra Andrew:

  • Fue apartado de los actos oficiales en 2019 tras la entrevista en la que quería proclamar su inocencia y logró lo contrario.
  • Se le prohibió el uso del tratamiento de Alteza Real, se le retiraron los honores militares y los patrocinios reales.
  • Dejó de percibir una asignación oficial y pasó a vivir de su pensión de 20.000 libras anuales de la Marina y del apoyo económico de Carlos III con fondos privados.
  • Perdió al equipo de seguridad financiado por los contribuyentes.
  • Renunció al uso ducado de York, del condado de Inverness y de la dignidad de Barón Killyleagh. Los títulos están suspendidos, pero no han sido eliminados.
  • Fue expulsado de la Orden de la Jarretera, que no tardó en retirar su estandarte, y de la Real Orden Victoriana.
  • Se eliminó su título de príncipe de Reino Unido, al tenía derecho por nacimiento.
  • Se le prohibió volver a aparecer en actos familiares públicos.
  • Se le desahució del Royal Lodge, residencia por la que pagaba un alquiler irrisorio. Carlos III le proporcionó Marsh Farm, una vivienda en Sandringham, que es propiedad del rey, aunque al estar en obras se instaló en Wood Farm. Fue allí donde la policía le arrestó.

Todo se le retiró salvo su octavo lugar en la línea de sucesión, que requería la intervención del Parlamento. Aunque no olvidemos que su hermano Carlos se encargó de mantenerle. Con sus fondos privados, sí, pero no le dio completamente de lado. La buena noticia para la casa real británica es que actuaron antes de la detención, y siempre podrán alegar que nunca se arrestó a un príncipe, sino al señor Mountbatten-Windsor.

Carlos III: "La ley debe seguir su curso"

Además, Carlos III emitió declaraciones públicas en las que se puso del lado de las víctimas, expresó su deseo de colaborar y dejó claro, que esto es importante, que quien debe responder es el señor Andrew Mountbatten-Windsor, y no los demás.

  Carlos III en la apertura de la London Fashion Week 2026 el mismo día de la detención de su hermano AndrésJOHN PHILLIPS

"La ley debe seguir su curso", expresó el mismo día de la detención de su hermano, añadiendo que cuentan con el apoyo y cooperación de la Corona, pero que en tanto "este proceso continúa, no sería correcto que comentara más sobre este asunto. Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes".

Es decir, cooperación la que quieran, pero esto es cosa de la oveja negra y Carlos y los demás siguen con su trabajo para tratar de mostrar que ellos no son como Andrés y que deben continuar con su labor de servicio. 

  La reina Camilla en el concierto de la Sinfonia Smith Square Orchestra el mismo día del arresto de su cuñado AndrésGTRES

Y así fue, porque cada uno ha seguido con sus actos oficiales como si no pasara nada. El monarca tenía que inaugurar la London Fashion Week, y allí se presentó, se sentó en el front row y no perdió detalle de las colecciones. Show must go on, dicen...

Si salieron adelante tras la abdicación de Eduardo VIII...

No corren buenos tiempos para la monarquía británica, pero pese a la gravedad de lo anteriormente expuesto y el escándalo que puede suponer lo que venga después, los Windsor se aferrarán a la corona como nunca antes. 

  Eduardo VIII y Jorge VI en mayo de 1936 durante el breve reinado de Eduardo, que abdicó ese mismo año en su hermanoGetty Images

Si superaron la crisis constitucional que supuso la abdicación de Eduardo VIII en 1936, cuando muchos pensaron que todo se venía abajo, es probable que logren salir de esta. Ahora bien, si surgen revelaciones que evidencian que en Buckingham Palace se supo más de lo que pensamos, puede haber problemas.

De todos modos, Isabel II fue indulgente, Carlos III tomó medidas, pero siente pena hacia su hermano, pero Guillermo es implacable. Si de él dependiera, Andrés y Sarah llevarían años desterrados y pese a lo inmensamente rica que es la dinastía Windsor, no daría ni una libra a quien ha deshonrado a la familia, a la monarquía y al país. 

  El príncipe Andrés, Carlos III y el príncipe Guillermo en el funeral de la duquesa de Kent en la catedral de Westminster.Getty Images

El hijo de Carlos y Diana quiere ser rey, anhela cambiar la monarquía y desea que la corona de San Eduardo sea colocada algún día en su cabeza. Y no va a permitir que su odioso y odiado tío Andrés acabe con la institución. Hay jaque al rey, pero para salvarle, a este y a los que vengan después, sacrificarán con gusto a una pieza del tablero a la que hace tiempo que ya nadie quiere cerca.

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Soy redactor de LIFE en El HuffPost España, esa sección siempre necesaria en la que mostramos otro lado de la vida más amable y los temas que quizás no lo son tanto, pero que deben estar en la agenda.

 

Sobre qué temas escribo

Me encargo de contarte todo sobre los royals, un mundo apasionante en el que hay mucho que explicar, descubrir y analizar. También sobre celebrities, viajes, gastronomía y temas de sociedad. No puedo olvidar mi pasión por la cultura en general y por los libros en particular. Por eso realizo de forma habitual entrevistas a autores, algunos de ellos muy conocidos y mediáticos y otros que no lo son tanto pero que también tienen mucho que contar y que ofrecer. Por supuesto no olvido las redes sociales. Siempre estoy pendiente sobre todo de los stories de Instagram para acercar el contenido del Huff. Y de vez en cuando me pongo delante de la cámara para hablar sobre qué está pasando en el mundo royal, porque ahí siempre ocurre algo que merece la pena contar.

 

Mi trayectoria

Nací en León, me crie en Oviedo y me trasladé a Madrid para estudiar periodismo. Desde niño tuve claro que lo mío era contar historias, que mi vocación y mi pasión era y es el periodismo. Formé parte del periódico de mi colegio, y a los 12 años escribí un pequeño libro que nunca ha visto la luz, así como otras historias detectivescas y cómicas, y tuve claro que nada me gustaba más que formar parte algún día de una redacción, así que cursé periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. En segundo de carrera debuté en el mundo profesional con unas prácticas en las que aprendí cómo funcionan los medios locales y una radio. Continué en ABC.es, Cuatro y CNN+, Europa Press y después llegó NOXVO, donde me contrataron para llevar desde su nacimiento un medio digital lifestyle llamado Bekia.

 

Durante mis 14 años en Bekia, me encargué de coordinar la web, escribir sobre realeza, hacer entrevistas a personas relevantes tanto nacionales como internacionales, algunas de ellas realizadas en Cuba, París, Berlín o Venecia, redactar temas de viajes y gastronomía y ponerme delante de la cámara no solo para las citadas entrevistas, sino para grabar vídeos sobre realeza en el programa Royals, con el que cosechamos un gran éxito en Youtube. Esa etapa finalizó en agosto de 2025, cuando me incorporé con muchas ganas e ilusión a la sección de LIFE del Huff Post, donde no solo he podido seguir realizando labores similares, sino que me ha permitido conocer otros ámbitos y crecer profesionalmente. Por cierto, coescribí una obra de teatro y no pierdo la esperanza de ponerme de una vez con la novela a la que tantas vueltas sigo dando.

 


 

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