Confirmado por la ciencia: quienes tienen ansiedad o se sienten solos recurren más a la música, pero escucharla no es lo que mejora su ánimo
Los resultados del estudio han sido publicados en la revista 'Journal of Affective Disorders Reports'.

La música no hace milagros. Hay quien cura (o empeora) un mal día con una lista de reproducción triste, quien pone canciones para sobrevivir a un atasco y quien está convencido de que escuchar música puede servir contra cualquier problema. Sin embargo, un estudio realizado por investigadores del Instituto Max Planck de Estética Empírica, en Alemania, asegura que escuchar música a diario no está relacionado ni con una mejor ni con una peor salud mental.
La investigación analizó cerca de 20.000 registros del Registro Sueco de Gemelos, recogidos en dos periodos distintos: unos 10.500 participantes en 2012 y otros 9.500 en 2022. El objetivo era averiguar si los hábitos musicales —cuánta música escuchamos o si recurrimos a ella para gestionar nuestras emociones— tienen (o no) impacto en el bienestar psicológico. La respuesta, para sorpresa de muchos, es que no.
Los que tienen ansiedad o se sienten solos recurren más a la música
Los investigadores no encontraron pruebas de que escuchar más canciones contribuya a mejorar la salud mental. Tampoco hallaron indicios de que empeore. Lo que sí vieron fue que las personas con depresión, ansiedad, soledad o mayores niveles de neuroticismo tienden a utilizar la música con más frecuencia para regular su estado de ánimo.
Para profundizar en esta relación, el equipo decidió comparar gemelos idénticos genéticamente que tenían hábitos musicales diferentes. Los resultados mostraron que el hermano que utilizaba más la música para gestionar sus emociones no tenía una mayor probabilidad de sufrir problemas de salud mental que el otro.
"Al comparar gemelos idénticos genéticamente que difieren en sus hábitos de escucha musical, descubrimos que el gemelo que escuchaba música para regular su estado de ánimo no tenía mayor probabilidad de sufrir problemas de salud mental", señaló Laura Wesseldijk, una de las autoras del estudio, en declaraciones recogidas por Medical Express.
"Escuchar más música en la vida cotidiana no necesariamente conduce a una mejor salud mental"
"Esto sugiere que los factores familiares compartidos, más que la escucha de música en sí, probablemente expliquen la relación entre escuchar música y la salud mental", agregó. Es decir, no parece que la música provoque esos problemas ni que actúe como un escudo frente a ellos, sino que quienes atraviesan momentos duros buscan refugio en ella.
"Nuestros hallazgos sugieren que simplemente escuchar más música en la vida cotidiana no necesariamente conduce a una mejor salud mental. Por otro lado, estudios previos demostraron que las terapias musicales estructuradas, diseñadas para mejorar la salud mental, sí pueden tener beneficios terapéuticos", defendió Miriam Mosing, otra de las autoras del estudio.
