Así ha sido el show de medio tiempo de la final del Mundial: muy lejos del de la Super Bowl
Con un cartel de superestrellas: Madonna, Shakira, Justin Bieber, BTS, Gustavo Dudamel y ColdPlay.

Por primera vez en la historia de los mundiales, la final entre España y Argentina ha contado con un espectáculo de medio tiempo pensado para competir de tú a tú con el de la Super Bowl, aunque no sin controversia por parte de los aficionados. Para ello anunció un cartel estelar: Madonna, Shakira, Justin Bieber, BTS, Gustavo Dudamel y Cold Play.
Pero no, no ha logrado plantarle cara al espectáculo que en los últimos años han protagoinzado Bad Bunny, Rihanna o la propia Shakira con Jennifer Lopez consiguiendo batir todos los récords de audiencia. Las actuaciones han sido cortas, dejaban con ganas de seguir escuchando más de los artistas y, salvo Shakira, Justin Beaber y la actuación final de ClodPlay con el Coro PS22, poca emoción se ha sentido con esas actuaciones.
Así han sido las actuaciones
Abrió el espectáculo Madonna, cantando Music version Confessions Tour, escoltada por Ronaldo y Ronaldinho, dos leyendas del fútbol brasileño, que han puesto la nota simpática.
Cogió el testigo Gustavo Dudamel, que junto a la Orquesta Filarmónica de Nueva York y a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, además de numeroso personajes de Barrio Sésamo, ha versionado el popular himno de Chucky Lozano que se popularizó durante el Mundial de Rusia. Y ha hecho lo propio con ¡sorpresa!, el remo vikingo con el que la selección noruega celebraba sus triunfos.
Continuó la boy band de k-pop coreana BTS: una apuesta segura, pues son millones de fans los que tienen por el mundo, pero el playback y la actitud de los miembros de la banda no terminó de cumplir con las expectactivas de este espectáculo.
Justin Bieber paró el espectáculo para, solo con su voz y la guitarra, interpretar una emotiva versión de Everything Hallelujah, que sí que consiguió arrancar los aplausos del público.
Después llegó el plato fuerte de este Mundial: Shakira y el cantante nigeriano Burna Boy interpretando el himno Dai Dai. El color y el ritmo lo han puesto los niños de Triplets Ghetto Kids, una ONG de Uganda que acoge a unos 60 niños y que Shakira quiso traerse hasta Nueva York.
Eso sí, la colombiana no ha cantado en español, como parecía haber anunciado el día antes en honor a los dos países finalistas.
La última actuación, la del color y los mensajes optimistas de amor y paz, ha sido la que ha protagonizado la banda británica ColdPlay -Chris Martin ha sido el director artístico- con el Coro PS22, un coro escolar de la escuela pública Public School 22 en Staten Island, en Nueva York.
