Dramas, polémicas y un viaje en peligro: los motivos por lo que el príncipe Harry ya no quiere que Meghan Markle y sus hijos vayan con él a Reino Unido
El duque de Sussex se siente angustiado y se niega a que los paparazzi persigan a Archie y Lilibet en cuanto aterricen en suelo británico.

Carlos III ha sido noticia por haberse confirmado que no va a vivir en el palacio de Buckingham cuando finalicen las largas y costosas reformas. Tras una década de obras que han costado 430 millones de euros, cuando en 2027 la residencia real esté a punto, no será el hogar de los reyes, que lo van a dejar como lugar ceremonial, institucional y para abrirlo al público más de lo que se ha hecho hasta ahora.
También ha sido noticia por haber sido el primer monarca de Reino Unido en hacer públicas sus declaraciones de impuestos. El resultado es que ha pagado más de 30 millones de libras (34,8 millones de euros) en impuestos desde que se convirtió en rey. Por su parte, su hijo Guillermo ha contribuido a las arcas con 20 millones de libras (23,2 millones de euros) desde que se convirtió en príncipe de Gales.

Pero además, Carlos III ha sido noticia por las idas y vueltas de Harry y Meghan, que siguen trayendo dramas y polémicas pese a que han pasado seis años desde su salida de la casa real británica, que supuso una distancia tanto geográfica como emocional con los Windsor.
Porque aunque se había dado a conocer que los duques de Sussex iban a visitar Reino Unido y a llevar a sus hijos con ellos, parece que no va a ser así, o al menos hay dudas.
Harry, indignado por la decisión del Ravec
Todo parecía ir viento en popa. Después del deshielo entre padre e hijo, que se materializó en un encuentro entre ambos en Clarence House en septiembre de 2025, la cosa iba a más.
El príncipe Harry va a visitar Reino Unido para una serie de actos con motivo de la celebración de los Invictus Games de Birmingham en 2027. Pese a que falta un año, se va a realizar una promoción. También espera visitar WellChild y Scotty's Little Soldiers, organizaciones con las que sigue vinculado.

Por primera vez desde el funeral de Isabel II, Meghan Markle iba a volver a pisar suelo británico para acompañarle. Y lo que es mejor, el príncipe Archie y la princesa Lilibet iban a viajar con sus padres, produciéndose el reencuentro entre Carlos III y sus nietos pequeños tras cuatro años sin verse. La última visita familiar completa de los Sussex a Inglaterra fue en junio de 2022 durante el jubileo de platino de Isabel II.
Y todo era posible por el acercamiento entre el rey y su hijo menor y por el ofrecimiento de que se quedaran en una residencia real, lo que garantizaba protección policial para la familia. No hay que olvidar que Harry demandó al ministerio del Interior británico para obtener protección para él y su familia en sus visitas al país... y perdió.

Sin embargo, las cosas se han torcido porque los Sussex esperaban la decisión final del Ravec (Royal and VIP Executive Committee), el Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y Personas de Especial Relevancia. Este organismo tiene un presidente independiente, es decir, la ministra del Interior no tiene poder aquí, y entre sus miembros se incluyen la Casa Real, el propio ministerio del Interior, la Oficina del Gabinete y la Policía Metropolitana.
Y su respuesta es que no hay protección adicional para los Sussex, que al abandonar la casa real británica perdieron la seguridad financiada por los contribuyentes. Desde entonces, ellos mismos se pagan su protección, pero Harry no entiende que en Reino Unido no pueda acceder a tener custodia policial teniendo en cuenta que el quinto en la línea de sucesión, que sus hijos ocupan los lugares siguientes y que existen amenazas tanto para él como para su familia.

En ese sentido, la seguridad privada que les protege no tiene las mismas capacidades que la policía, ya que no puede acceder a información de inteligencia del Estado ni ejercer determinados poderes policiales.
Fuentes cercanas al príncipe Harry han señalado a The Guardian que está angustiado, que no entiende por el motivo y que se niega a que sus hijos sean "perseguidos por los paparazzi allá donde vayan desde el momento en que bajen del avión".

Si bien el duque de Sussex está explorando otras opciones, no lo ve claro si no se les garantiza la debida protección: "Sus planes de visitar a familiares y amigos, así como de apoyar diversas causas benéficas muy importantes para el duque, se han visto truncados en el último momento. Está estudiando todas las opciones para que la familia llegue sana y salva y para garantizar su seguridad durante su estancia. Si encuentra la manera de lograrlo, lo hará".
"La esperanza es que los niños puedan ver a su abuelo, pero eso es imposible si los paparazzi los persiguen a dondequiera que vayan desde el momento en que bajen del avión. Él no someterá a sus hijos a eso". Así que ahora mismo todo está en el aire y quizá Archie y Lilibet terminen quedándose en casa.
