Esto es lo que esconde realmente la 'excusa barata' de la casa real británica para retirar al príncipe Harry la invitación a quedarse en el palacio de Buckingham
Las cosas siguen siendo muy difíciles entre la casa real británica y los Sussex.

Han pasado ya muchos años desde que estalló el culebrón Sussex, pero las cosas, lejos de calmarse, siguen siendo tensas. Si bien Carlos III y su hijo Harry se reunieron en Londres en septiembre de 2025 y parecía que el deshielo era una realidad, el viaje de julio de 2026 ha provocado otra crisis.
Todo empezó con la negativa del RAVEC, el Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y Personas de Especial Relevancia, de proporcionar seguridad al duque de Sussex y a su familia.

Ellos se pagan su propia escolta, pero a Harry le preocupan las amenazas existentes sobre él, su mujer y sus hijos, en suelo británico. Recuerda que sigue siendo el hijo del rey y que la protección policial de su país da unas garantías con las que no cuenta el equipo de seguridad privada que sufraga junto a Meghan Markle.
Así todo, el viaje del príncipe Harry para promocionar los Invictus Games de 2027 en Birmingham, más otra serie de compromisos, se mantenía, pero sin Meghan ni Archie y Lilibet. Como mucho, cabía la posibilidad de que se unieran al final del viaje para que Carlos III pudiera volver a abrazar a sus nietos pequeños, a los que no ve desde junio de 2022, cuando estuvieron en suelo británico por el Jubileo de Platino de la reina Isabel II.

Ese es un tema, pero hay otro. En un gesto de buena voluntad, Carlos III dispuso que su hijo menor pudiera alojarse en una de las residencias reales. De este modo, iba a contar con protección extra. La elegida fue Buckingham, la más importante e icónica, pero también la que está en obras hasta 2027 y en la que Carlos y Camilla no tienen intención de vivir.
Y aquí viene el otro drama porque hay un cruce de declaraciones entre ambos bandos. Como detalla la prensa británica, el palacio de Buckingham ha comunicado que el príncipe Harry no se alojará allí durante su visita a Londres esta semana. Y eso que el equipo de los Sussex confirmó que habían aceptado el ofrecimiento.

¿Cuál es el problema? Que fuentes reales señalan que el príncipe no contestó a tiempo. Apuró a una presunta fecha límite para que estuviera todo a su disposición -lo que incluye al personal que debería garantizar una agradable estancia-, y cuando dijo que sí, ya era tarde. Así que el sábado 4 de julio por la noche le hicieron saber que la invitación había sido retirada.
Un portavoz de Harry declaró que esto resultaba una decepción, pero la otra parte asegura que primero dijo que no, y luego que sí, por lo que ya era tarde para cambiar de idea. ¿Sería que vio los precios de los hoteles y prefirió un alojamiento gratuito? ¿Sería que trató de que le alojaran otros familiares y amigos y nadie pudo o nadie quiso? No lo sabemos, pero sí que tenemos otro drama real en esta familia.
Un veredicto que dicen que comprometería a Carlos III
Pero es que hay más, porque medios como BBC señalan que la verdadera razón de que el ofrecimiento sea cosa del pasado no sería un plazo límite o las dudas del duque de Sussex, sino que este martes 7 de julio se publica el veredicto sobre sus demandas contra Associated Newspapers, lo que para la casa real británica supone un temor de que se comprometa la posición constitucional del rey si esto ocurre mientras esta 'bajo su techo'.
Y como los Sussex no se callan, han indicado que esta excusa tampoco se entiende porque ya se conocía que el veredicto se iba a conocer durante su estancia en su país, y no entienden por qué ahora esto es un problema. Sea como fuere, Harry tiene que buscarse otro alojamiento y el viaje de los príncipes Archie y Lilibet está en el aire.
