Gestos, palabras y movimientos que muestran el plan para Mette-Marit de Noruega, la princesa que casi hunde la monarquía
Las encuestas y comentarios no son favorables para la mujer de Haakon de Noruega por su relación con Epstein, pero puede que su futuro pinte mejor de lo que parece.

La monarquía noruega atraviesa el peor momento de su historia reciente. El motivo es que ha llovido sobre mojado en una corte en la que no se había resuelto completamente el asunto de Marta Luisa de Noruega y su marido chamán y han tenido que enfrentarse a los recurrentes problemas de salud del rey Harald y sobre todo juicio contra Marius Borg Høiby, a la gravedad de la enfermedad de Mette-Marit de Noruega y su vínculo con Epstein.
El problema de Mette-Marit es que no se puede argumentar lo que se dice de su hijo, que no es miembro de la casa real, lo cual es cierto, mientras que una salida al estilo del de la princesa Marta Luisa sería un terremoto al tratarse de la esposa del futuro rey.

No, la monarquía en Noruega no lo tiene fácil, pero tampoco imposible. Las encuestas marcaron un mínimo de aprobación. Solo un 60% de los noruegos seguían apoyando a la corona. Parece mucho, pero venían de un 72% el año anterior y de índices cercanos al 80% en tiempos anteriores. Y esos eran datos envidiables.
En cuanto a figuras concretas, la ciudadanía sigue venerando a sus reyes. De acuerdo con una encuesta de NRK, Harald V cuenta con un 9,2 puntos sobre 10. La reina Sonia se queda con un 8,6, una nota muy alta, mientras que su hijo Haakon, más tocado por los escándalos de su mujer y Marius, se queda en un 7,9. El drama llega con Mette-Marit, que de obtener un 7,4 ha caído a un 3,7. Y no es para menos.

Ha sido salpicada por el escándalo de su hijo Marius, y en lugar de ponerse en el lugar de las víctimas, ha cargado contra quienes le han cuestionado como madre. Por si fuera poco, apareció mencionada en 1.000 ocasiones en los archivos de Epstein que reveló el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Entre otras cosas se demostró que había mentido tanto en lo cercana que fue su relación con el pedófilo, como en la extensión temporal de su amistad.
Se publicaron comunicados sobre tan espinoso asunto, pero la casa real noruega expresó que la princesa heredera necesitaba tiempo para recomponerse y que daría explicaciones cuando pudiera. La presión crecía y las encuestas eran poco halagüeñas. Según VG, un 44% los noruegos señalaron que no debería ser reina consorte, mientras que un 32,2 opinaba que sí.

Mientras tanto, Mette-Marit permanecía escondida, lejos de la agenda oficial y solo saliendo en Skaugum para visitar a su primogénito, que permanece en prisión desde el comienzo de su juicio, ya visto para sentencia y por el que la fiscalía le pide 7 años y 7 meses de cárcel.
Haakon de Noruega permanece a su lado
Su reaparición llegó con una entrevista emitida por NRK el viernes 20 de marzo en la que dio la cara acompañada de su marido. Mette-Marit habló sobre Epstein ampliamente, pero dejó preguntas sin responder. La clase política agradeció sus explicaciones, pero ha recibido muchas críticas que quizá se materialicen en encuestas negativas. De todos modos, para eso hay que esperar.

Para lo que no ha habido que esperar tanto, o mejor dicho nada, ha sido para ver gestos, palabras y movimientos de la corte noruega a favor de Mette-Marit. En la entrevista ella misma expresó que no se va a apartar de su posición, y que de hacerlo solo sería por la fibrosis pulmonar que sufre y que ha progresado tanto que está pendiente de un trasplante de pulmón.
"Vivo con una enfermedad grave, y es lo que ahora caracteriza mi vida cotidiana. Es lo que determina si puedo o no desempeñar mi papel. Pero tengo mucha fe en la importancia de la monarquía en Noruega y en que la confianza es uno de los valores más importantes de nuestra sociedad. Y realmente espero que con el tiempo esto no debilite la confianza en la institución. Eso sería muy triste para mí".

"Y Haakon es la persona a la que más respeto en todo el mundo. Tengo mucha fe en él. Así que quiero estar a su lado en ese proyecto si mi salud me lo permite". Es decir, quiere seguir siendo su esposa y quiere ser su reina consorte cuando llegue el momento.
Eso lo dijo ella, pero Haakon estaba de acuerdo. Estaba a su lado y declaró que ambos se apoyan "en una sólida base. Llevamos juntos más de 25 años. Y, afortunadamente, hemos logrado construirla de tal manera que permanecemos unidos. Y cuando uno se casa, tienes que afrontar los buenos y los malos momentos".

"Este es nuestro proyecto, que estamos llevando a cabo juntos. Y además, Mette es cariñosa, sabia y muy fuerte. Y siempre estará en mi equipo". Es decir, nada de crisis en su matrimonio, o sí, porque fueron vistos paseando junto a una terapeuta de pareja, pero siguen juntos y unidos. ¿Y prescindir de Mette-Marit como reina? Tampoco está en el plan.
"Nuestra querida princesa heredera"
Por otro lado, una vez la princesa dio explicaciones, –convincentes o no- se le dio permiso para retomar sus funciones oficiales. Apareció este martes 24 de marzo en el recibimiento a sus primos Felipe y Matilde de Bélgica con motivo de su visita de Estado.
La heredera se dejó ver como si nada pasara, pero solo se quedó a la primera parte de los actos. Esa noche se celebró la tradicional cena de gala en el Palacio Real y no hubo ni rastro de Mette-Marit. Pero no fue el elefante en la habitación porque su suegro, el amable y comprensivo rey Harald, pronunció un discurso en el que mencionó a su nuera con buenas palabras.

"Sé que a nuestra querida princesa heredera le habría encantado estar con nosotros esta noche. Lamentablemente, no puede estar presente debido a su estado de salud", expresó el monarca ante los reyes de los belgas y el resto de invitados.
Su declaración no es baladí. El rey había permitido a su nuera volver a la actividad oficial esa misma mañana, y por la noche la mencionó por su ausencia, recalcando que su enfermedad y no otra cosa fue lo que le impidió estar en la cena de gala.

Además, se refiere a ella como "nuestra querida princesa heredera", un gesto de cariño muy revelador que llegó tras las palabras que Mette-Marit les dedicó en su entrevista y entre rumores de que los reyes estaban muy enfadados con ella por la situación en la que había colocado a la monarquía.
"Les tengo un respeto enorme a ellos y a su trabajo. Para mí era importante disculparme con ellos. Son los suegros más maravillosos del mundo y me han apoyado muchísimo durante todo este proceso. Les estoy muy agradecida".
Será la reina de Noruega si su salud lo permite
Con todo ello se pone de manifiesto que digan lo que digan las encuestas, el plan pasa por que Mette-Marit siga ejerciendo como princesa heredera y como reina consorte cuando se produzca el relevo en el trono, es decir, cuando muera Harald V y su hijo Haakon asuma la corona noruega.
La limitación será su delicada salud, pero también la excusa, porque si las cosas se siguen poniendo feas para ella siempre pueden decir que la fibrosis pulmonar de la princesa le impide cumplir con sus obligaciones. Eso sí, nada de divorcio y nada de apartar a Mette-Marit. Al menos por ahora.
