Los desafíos de la princesa Leonor en 2026: un gran final y un comienzo que se ha hecho esperar y que plantea un dilema
A la princesa de Asturias le espera un año clave en su vida. Después de tres intensos cursos muy dirigidos tiene oportunidad de elegir, pero hasta cierto punto.

Cuando un año termina se suele hacer balance de lo vivido, lo conseguido y también de lo que se perdió, lo que se dejó atrás y lo que no se logró. Al terminar las doce campanadas y entrar en el nuevo año es momento de pensar en lo que viene por delante. Algunos asuntos se han ido planificando con mucho tiempo, mientras que con otros temas solo hay que dejarse llevar e ir organizando poco a poco.
Pero esto no vale para la casa real española o las extranjeras, que planifican y organizan con muchísimo antelación. No me atrevo a decir que esté ya todo 2026 planeado al milímetro, pero hay cuestiones que ya saben que tienen que estar en su agenda. Algunas hacen ilusión y otras no.

En Noruega, enero viene con una alegría, que no les viene mal entre tantos problemas, por el 35 aniversario de reinado de Harald V, que celebra su jubileo el 17 de enero.
Ese día de 1991 fallecía su padre, el rey Olav V y empezaba el tiempo de su hijo, que tres décadas y media después no podría ni imaginar la crisis que tiene encima. Como dijo la propia Sonia de Noruega: "no es algo que esperemos con ilusión". Se trata del juicio contra el hijo de la princesa Mette-Marit, Marius Borg Høiby, acusado de 32 delitos, entre ellos cuatro violaciones, y que comienza el 3 de febrero.

Mejor año se presenta en Suecia, con el rey Carlos XVI Gustavo celebrando su 80 cumpleaños, algo que se festeja por todo lo alto, y sus bodas de oro junto a Silvia de Suecia. La pareja se casó el 19 de junio de 1976 y esta efeméride supone también el medio siglo de ella como reina, lo que sin duda también va a suponer un homenaje.
La princesa Leonor finaliza su formación militar
Para la familia real española 2026 no es un año de celebraciones de ese tipo, aunque afortunadamente en La Zarzuela tampoco deben enfrentarse a graves problemas. El único gran nubarrón así a priori podría ser el lanzamiento del libro de Iñaki Urdangarin el 12 de febrero, pero teniendo en cuenta que en su entrevista en La 2 Cat no cargó contra la familia real, no parece que tengan que estar muy preocupados. Además, después del libro del rey Juan Carlos, que sí tiraba a dar, ya están curados de espanto.

Efemérides, actos oficiales o visitas de Estado aparte, 2026 vuelve a ser relevante e importante para una persona en cuestión: la princesa Leonor. Es verdad que el año se plantea como un desafío para la infanta Sofía, que tiene que finalizar con éxito su primer curso en Forward College, donde estudia Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, y dejar Lisboa para proseguir la universidad en París, pero lo de su hermana es todavía más relevante.
La princesa Leonor empezó 2026 en la Academia del Aire y del Espacio de San Javier. Bueno, siendo sinceros lo inició de vacaciones. ¿Dónde? No lo sabemos porque los planes navideños de la familia real son un misterio. Después de la Pascua Militar tiene que volver a Murcia para proseguir con su formación militar, pero lo hará ya con la vista puesta en lo que viene después: la universidad.

Pero antes de que llegue ese momento le esperan unos cuantos meses en la Academia de San Javier, donde ya mostró que había aprendido a volar sola. Poco antes del final de 2025 se publicaron imágenes y vídeos de la heredera llevando los mandos de un Pilatus PC-21 y surcando los cielos murcianos. Eso es lo que se llama 'la suelta' y ocurre cuando el cadete ya ha recibido sus alas y puede volar solo, aunque con su instructor o instructora detrás.
En los siguientes meses deberá seguir pilotando y realizando maniobras, además de enfrentarse a un segundo cuatrimestre con estudios en Ciencias Aeroespaciales, Telecomunicaciones y Electrónica, Técnicas Aeroespaciales, Gestión del tránsito aéreo, Asesoría medioambiental e Infraestructuras de sistemas de mando, control, navegación y comunicaciones.

Al finalizar el curso se espera que reciba una condecoración análoga a la que obtuvo cuando terminó en la Academia de Zaragoza y en la Escuela Naval Militar de Marín. Felipe VI le entregó la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco en 2023 y la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco en 2024.
Como señaló el Real Decreto por el que se regula la formación y carrera militar de la princesa de Asturias, después de haber completado su paso por las tres academias y de haber obtenido formación en el Ejército de Tierra, en la Armada y en la Academia del Aire y del Espacio, se le van conceder los empleos de Teniente del Cuerpo General del Ejército de Tierra, especialidad fundamental Infantería, Alférez de Navío del Cuerpo General de la Armada y Teniente del Cuerpo General del Ejército del Aire y del Espacio.

La princesa Leonor habrá dicho adiós a su formación militar siguiendo los pasos de su padre, Felipe VI, y de su abuelo, el rey Juan Carlos. Cuando sea reina, será capitana general de los tres ejércitos, motivo por el que debía recibir formación castrense en su juventud. A buen seguro se irá satisfecha, orgullosa y con grandes recuerdos, sobre todo de los meses que pasó en el Elcano, los países que recorrió y de las amistades que forjó en las academias y en el buque-escuela.
Quizá algún día hable de sus recuerdos durante esos tres años, como hizo Juan Carlos I en su libro de memorias: "Fueron años magníficos, de auténtica camaradería, retos físicos y gran disciplina. Allí forjé sólidas amistades que serían fundamentales para el éxito de la Transición a la democracia".

"Me encantaban las tardes de conversaciones y cigarrillos, las risas en la cantina, las peleas cuando uno de ellos criticaba a mi padre, el rigor durante las maniobras. Me llamaban por mi nombre de pila o simplemente 'SAR', acrónimo de Su Alteza Real", añade el emérito en Reconciliación sobre esa etapa de su vida.
Leonor va a la universidad... ¿española?
Pero que Leonor concluya esta etapa en 2026 no quiere decir que haya terminado de formarse. Le quedan por delante unos años clave y muy necesarios. A lo largo de la primavera esperamos otro gran anuncio de casa real para informar sobre qué carrera universitaria va a estudiar la princesa de Asturias y dónde va a hacerlo.
Teniendo en cuenta que La Zarzuela sigue prácticamente al dedillo la formación que tuvo Felipe VI, no habrá grandes sorpresas... o sí.

Felipe VI estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid, complementando su formación académica con algunas asignaturas de económicas y empresariales. Más tarde cursó un máster en Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos.
Por tanto se espera que Leonor estudie también Derecho, aunque añadiendo formación económica o quizá un grado combinado en Estudios Internacionales y Derecho que ofertan universidades públicas madrileñas para que la elección sea lo más completa posible.

Aquí se plantea un gran dilema: ¿estudiar en España o en el extranjero? La infanta Sofía podría haber sentado precedente y por tanto la princesa de Asturias podría querer estudiar fuera de las fronteras de su país para vivir más tranquila durante estos años antes de dedicarse por completo al servicio a la corona. Sin embargo no es lo mismo una infanta que la futura reina.
Elegir una universidad española sería todo un ejemplo y además seguiría el modelo de su padre. Tras graduarse tocaría el máster, que sí podría ser en el extranjero igual que hizo Felipe VI antes que ella. Por supuesto el dilema es ese y no universidad pública o privada.

El rey cursó estudios en una pública, y en un momento en el que estos centros de enseñanza superior se quejan de falta de financiación adecuada para su correcto sostenimiento y desempeño, que Leonor sea alumna de uno de ellos sería un absoluto espaldarazo y un ejemplo de apoyo a la educación pública.
Ha comenzado un gran año para la futura reina de España, unos meses claves en su vida que marcan el presente y por supuesto el futuro de la princesa Leonor.
