Mario Vaquerizo, 51 años: "Soy una persona de hábitos rutinarios. Desayuno fruta a media mañana y después del gimnasio tomo una cerveza con un aperitivo"
le gusta "hacer de todo" y se define como "un hombre renacentista".

Mario Vaquerizo lleva una vida profesional frenética. Cantante, presentador, representante, colaborador de televisión y radio, actor y periodista, asegura que le gusta "hacer de todo" y se define como "un hombre renacentista".
Sin embargo, detrás de esa agenda repleta de compromisos hay una rutina que, según contó en una entrevista con Metrópoli, le ayuda a mantenerse en forma y afrontar el día a día. "Soy una persona de hábitos muy rutinarios", explica.
Entre esas costumbres destaca un desayuno a media mañana basado en fruta y un ritual que repite después de entrenar: "Vuelvo del gimnasio, me ducho y después me voy al despacho y lo primero que hago a las 12 de la mañana es tomarme una cerveza con un aperitivo".

Dormir bien, gimnasio y una alimentación equilibrada
A sus 51 años, Vaquerizo atribuye parte de su bienestar a una combinación de descanso, ejercicio y alimentación. Afirma que duerme ocho horas y media al día y que tiene la suerte de no sufrir problemas de sueño.
Además, procura mantener una vida organizada pese al ritmo de su profesión. "Voy al gimnasio todos los días, madrugo mucho, me acuesto pronto y después tengo una dieta equilibrada. Comer poquito, pero de todo", resume. Para él, la clave no está en las restricciones extremas, sino en la constancia y el sentido común.
No cree en las dietas que generan ansiedad
El artista asegura que nunca ha recurrido a las llamadas dietas milagro y explica que cuenta con la ayuda de un nutricionista al que acude semanalmente. Según cuenta, este profesional le ha enseñado que es posible comer de todo sin pasar hambre.

"Estar a dieta no significa sufrir, porque el sufrimiento viene después, cuando te das un atracón tras estar cinco días sin comer", señala. En su opinión, una alimentación "continuada y constante" resulta más beneficiosa que alternar largos periodos de restricción con excesos.
Por ello, tampoco se identifica con el ayuno intermitente. Aunque respeta que otras personas lo practiquen, prefiere seguir sus propios hábitos alimentarios. "Yo hago lo que me hace sentir bien, que es la comida de toda la vida en poquita cantidad y, de vez en cuando, me doy un capricho o dos", explica.
Además, considera que las dietas excesivamente restrictivas pueden tener un efecto contraproducente: "No creo en esas dietas que cohíben, porque generan ansiedad y la ansiedad es muy mala".

La cerveza para Vaquerizo
Vaquerizo reconoce abiertamente su afición por la cerveza y asegura que forma parte de su día a día, aunque también destaca el componente social que asocia a esta bebida. Para él, la llamada "filosofía cervecera" tiene que ver con compartir momentos con otras personas. “Es compartir, amigos, celebraciones, hasta incluso un disgusto con alguien. Dices: ‘Venga, nos tomamos una cerveza’. Une mucho”, comenta.
