Los malos recuerdos del rey Juan Carlos en la Pascua Militar: las explicaciones que ha dado para defenderse más de 10 años después de aquel acto que le hizo caer
El emérito ha negado lo que dijo la prensa y ha expresado qué fue lo que pasó para que mostrara esa actitud que tanta polémica generó aquel 6 de enero.

Mientras en Dinamarca la familia real abre los actos oficiales el 1 de enero, en España se hace el 6 con motivo de la Pascua Militar. Se trata de una tradición instaurada por Carlos III después de que España recuperase Mahón, que entonces estaba en manos de los ingleses.
Sucedió un 6 de enero de 1782, por lo que se decidió que desde entonces, en el día de la Epifanía, se celebraría un acto que ha ido ganando relevancia y solemnidad y que sirve para reforzar el vínculo existente entre la Corona y las Fuerzas Armadas.

La tradición marca que el acto sea presidido por el rey, que acude acompañado por uno o varios miembros de la familia real. Es un evento de gran calado institucional que incluye un discurso del monarca en el Salón del Trono. Evidentemente sus palabras resuenan, pero nunca lo hicieron tanto como el 6 de enero de 2014, la última Pascua Militar presidida por Juan Carlos de Borbón.
Aquella mañana de enero no hizo correr ríos de tinta por lo que dijo, sino por cómo lo dijo. Durante su discurso de casi 6 minutos todo fueron errores, titubeos y hasta resoplidos, y eso que estaba leyendo el mensaje. Fue un completo desastre que no pasó desapercibido a nadie y que marcó el fin del reinado de Juan Carlos I.
Aunque ya cotizaba a la baja por los escándalos de Botsuana y Corinna, sumado a cómo afectó a la monarquía el caso Nóos, el entonces rey de España tomó la decisión de abdicar tras el desastre de la Pascua Militar, que le mostró que ya no estaba en condiciones de seguir asumiendo la corona de España.
Sobre ese día se dijo que se debió ya no solo a su debilitada salud, sino por los estragos de la juerga vivida el día anterior por la celebración de su cumpleaños. No hay que olvidar que el 5 de enero es su cumpleaños, y ese día de 2014 había festejado con intensidad su 76º aniversario.

De ello hablaron los periodistas Mábel Galaz y David Fernández para LaSexta, donde ambos contaron que el día anterior Juan Carlos de Borbón había estado en Londres celebrando su cumpleaños. Había bebido mucho y dormido poco, y eso le pasó factura. En cuanto a la compañía, Galaz afirma que estuvo con Corinna, lo mismo que contó Pilar Eyre.
Apnea del sueño y analgésicos
Una década después, Juan Carlos I ha dado explicaciones en su libro de memorias. En él reconoce que empezó a pensar seriamente en su abdicación a principios de 2014, concretamente en la Pascua Militar, donde dice que apareció "vacilante".

El emérito no tarda en desmentir la noche de fiesta: "La prensa afirmó que había pasado mi cumpleaños, el día anterior, en Londres y que mi regreso apresurado, tras una noche alegre, explicaba mi dificultad para leer el discurso. Eran rumores falsos e infundados".
"Estaba agotado por la apnea del sueño que me despertaba por las noches y por los constantes dolores derivados de mis numerosas operaciones. La infección en la zona de la cadera seguía siendo muy dolorosa. Había tomado una dosis elevada de analgésicos para hacer frente a la larga Pascua Militar, y los efectos secundarios, sobre todo la somnolencia, fueron devastadores. Me encontraba mal", añade en Reconciliación sobre este asunto.
"A ello se sumó un problema cardíaco que me nubló la vista; de hecho, cinco años después tendría que someterme a una operación a corazón abierto. Mi debilidad física me hizo reflexionar", finaliza el rey Juan Carlos, que ha contado su verdad. Luego ya que cada uno crea lo que prefiera.
