Ana Luzón, técnica en nutrición, sobre la moda de los 'ginger shots' para reforzar el sistema inmunitario: "Son un mito y es una temeridad recomendarlos sin supervisión médica"
Esta experta advierte de que un "chupito" repentino de nutrientes no genera cambios en el sistema inmune y de que puede tener efectos secundarios reales.

La moda en las redes sociales de recomendar los ginger shots o "disparos" inmunitarios a base de jengibre es, en realidad, un mito. Como mínimo. Así lo afirma la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón, quien explica los detalles de por qué estos productos no cumplen lo que prometen. "El sistema inmunitario es un complejo entramado biológico que requiere equilibrio sistémico persistente, no un estímulo agudo y aislado de nutrientes cuya biodisponibilidad en un 'chupito' es insuficiente para generar cambios clínicos significativos", comienza por dejar claro esta experta.
Respecto a la recomendación de estos productos por parte de influencers en las redes sociales a personas bajo tratamiento médico, la postura de Luzón es "de absoluta preocupación y rechazo", afirma: "Promover 'remedios naturales' como sustitutos o complementos sin supervisión clínica es una temeridad. El sesgo de autoridad de un perfil con seguidores no convalida el conocimiento fisiológico. Me parece una falta de respeto hacia la salud del paciente y hacia el rigor científico, ya que ignora las posibles interacciones farmacológicas que pueden comprometer la eficacia de tratamientos críticos (como anticoagulantes o quimioterapia)".
Además, esta técnica en dietética expone que las contraindicaciones que tienen estos productos son "reales": "A pesar de su imagen saludable, el ginger shot es contraproducente en tratamientos anticoagulantes o antiagregantes: el jengibre tiene propiedades que pueden potenciar el riesgo de hemorragia; también en personas con cálculos biliares, porque estimula la producción de bilis, lo que puede provocar cólicos en personas con colelitiasis; en personas con patologías gástricas, porque en ayunas (como se suele recomendar), su acidez y picor pueden irritar la mucosa en casos de gastritis, úlceras o reflujo gastroesofágico, y además, en personas con diabetes, ya que puede interferir con la medicación hipoglucemiante, alterando los niveles de glucosa en sangre de forma impredecible".
El engaño, apunta Luzón, "está en el gramaje". "Un ginger shot industrial suele contener entre un 10% y un 20% de zumo de jengibre. Esto equivale a unos 10-15 gramos de raíz fresca por envase. Comprar el shot supone pagar el kilo de jengibre a un precio aproximado de 150 euros por kilo, un margen de beneficio desorbitado para el fabricante por un producto cuya vitamina C suele provenir de zumo de manzana o limón añadido.
Ahora bien, existen alternativas que sí tienen evidencia científica, prosigue esta experta. E indica que "para lograr lo que el marketing atribuye al jengibre (fortalecer defensas y reducir inflamación), la ciencia respalda una serie de opciones. La primera, es la higiene del sueño, porque dormir menos de 7 horas es el predictor más sólido de vulnerabilidad inmunitaria. Y la segunda es el entrenamiento de fuerza, debido a que el músculo es un órgano endocrino que segrega miocinas con efecto antiinflamatorio y modulador del sistema inmune".
Además, prosigue Ana Luzón hay una tercera evidencia y es que el consumo de fibra fermentable, ya que el 70% del sistema inmune reside en el intestino; cuidar la microbiota con legumbres, tubérculos y vegetales es más efectivo que cualquier suplemento líquido, y, finalmente, una cuarta, que consiste en la gestión del estrés crónico, porque el cortisol elevado de forma sostenida es el principal inmunosupresor", concluye esta experta.
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.
