Ana Luzón, técnica en nutrición: "Una ensalada con burrata puede ser o no una cena saludable aunque tenga más calorías, ese no es el problema"
Esta experta explica que dos platos con las mismas calorías pueden tener un efecto muy diferente sobre la saciedad, bienestar digestivo, salud y relación con la comida.
Cuando nos planteamos tomar una cena sana y pensamos, por ejemplo, en una ensalada, el problema empieza cuando confundimos "ligero" con "saludable". "Porque no son sinónimos", advierte la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. "Un alimento o un plato puede ser muy nutritivo y no ser especialmente ligero, y también puede ocurrir justo lo contrario: un plato bajo en calorías no tiene por qué ser una buena elección desde el punto de vista nutricional".
Por ejemplo, continúa esta experta, "una ensalada con burrata, aguacate, frutos secos y aceite de oliva reúne alimentos de gran calidad nutricional. Aporta proteínas, grasas saludables, fibra, vitaminas y minerales": "El problema no es el plato en sí, sino la expectativa con la que se consume. Si alguien piensa que por llamarse "ensalada" automáticamente es una opción ligera o adecuada para cualquier objetivo, probablemente está simplificando demasiado la nutrición", afirma Luzón.
Y es que la alimentación saludable no consiste en elegir siempre el plato con menos calorías, resalta esta técnica en dietética: "Consiste en construir un patrón alimentario variado, suficiente y agradable de mantener en el tiempo. Hay días en los que apetece una ensalada con burrata y otros en los que apetece un plato de pasta o una hamburguesa casera. Todos pueden tener cabida dentro de una alimentación saludable si el conjunto de nuestra dieta es equilibrado".
Ana Luzón advierte de que "comparar continuamente qué plato 'engorda más' o cuál tiene más calorías nos aleja de una relación sana con la alimentación": "Nos hace comer desde el miedo o la culpa en lugar de hacerlo desde el disfrute y el autocuidado. La pregunta más interesante no es si una ensalada tiene más calorías que un plato de pasta, sino si nuestra alimentación, en conjunto, nos aporta nutrientes, satisfacción, vida social y bienestar", explica.
Porque "un plato no es saludable o no saludable por llevar una etiqueta o por tener un determinado número de calorías", resalta esta experta. "Lo que hace saludable una alimentación es el patrón global: la variedad, la calidad de los alimentos, el contexto en el que comemos y la capacidad de disfrutar de la comida sin vivir pendiente de si hoy hemos elegido la opción 'más ligera'".
Luzón alerta de que "el mayor problema de las modas alimentarias es que nos han enseñado a mirar un plato solo desde las calorías, cuando en realidad hay preguntas mucho más interesantes que hacernos, tales como ¿me va a dejar satisfecho?, ¿me aporta energía durante varias horas?, ¿me sienta bien a nivel digestivo?, ¿tiene nutrientes de calidad?, ¿lo disfruto? o ¿podría comer así de forma habitual?".
Las calorías sí importan, porque nuestro cuerpo necesita energía para vivir, insiste esta técnica en dietética, "pero reducir toda la nutrición a un número es una simplificación que nos hace perder de vista lo importante. Dos platos con las mismas calorías pueden tener un efecto muy diferente sobre nuestra saciedad, nuestro bienestar digestivo, nuestra salud o incluso sobre la relación que mantenemos con la comida".
En cuanto a qué platos 'saludables' de moda son los que más despistan al consumidor, Ana Luzón da algunas pautas y propuestas. "Más que hablar de platos concretos, creo que lo que más despista al consumidor son las modas. Cada cierto tiempo aparece un alimento o una receta que parece tener un halo de salud por el simple hecho de estar de moda: hoy puede ser un bowl, una tostada con aguacate, una ensalada con burrata o un pudding de chía; hace unos años fueron los zumos detox o el aceite de coco. El problema no está en esos alimentos, sino en el mensaje que los acompaña".
Porque tendemos a pensar que "un plato es saludable porque lleva determinados ingredientes o porque se presenta con una estética healthy, cuando en realidad la calidad de una alimentación no depende de una receta aislada, sino del conjunto de nuestros hábitos", afirma Luzón. "Ningún plato nos hace llevar una alimentación saludable por sí solo, igual que ningún alimento la arruina", asevera.
Además, "estas modas suelen simplificar en exceso la nutrición", advierte también. "Nos hacen buscar el alimento perfecto o el plato ideal, cuando la evidencia científica apunta en otra dirección: lo que realmente se asocia con una mejor salud es mantener un patrón alimentario variado, basado principalmente en alimentos poco procesados, adaptado a nuestras necesidades, compatible con nuestra vida social y que podamos disfrutar y mantener en el tiempo".
En conclusión, Luzón resalta que "el mayor error es convertir la alimentación en una sucesión de tendencias": "Hoy demonizamos un alimento y mañana lo convertimos en un superalimento. Esa forma de entender la nutrición genera confusión, frustración y una relación poco saludable con la comida. La nutrición basada en la evidencia es mucho menos llamativa, pero mucho más útil: no busca el plato de moda, sino construir hábitos sostenibles que funcionen a largo plazo".
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.