Javier Guerrero, nutricionista: "Más del 75% de la gente vive deshidratada"
Una carencia que afecta al rendimiento cerebral y muscular.
Beber agua es un gesto cotidiano al que apenas prestamos atención, pero de él dependen funciones esenciales de nuestro organismo. Cada respiración, cada movimiento y cada proceso metabólico necesitan un nivel adecuado de hidratación para funcionar con normalidad. Sin embargo, en un contexto de prisas, estrés y actividad constante olvidamos con facilidad que el cuerpo pierde líquidos de forma continua.
En el ámbito deportivo, esta realidad se vuelve aún más evidente. El ejercicio acelera la pérdida de líquidos a través del sudor y la respiración, incluso antes de que aparezca la sensación de sed. Cada entrenamiento y cada competición suponen un desafío para el equilibrio hídrico del cuerpo, que necesita reponer lo perdido para sostener el rendimiento y favorecer la recuperación. No es casualidad que en el deporte profesional la hidratación se considere ya parte de la preparación al mismo nivel que la condición física o la estrategia.
En este contexto, el doctor en nutrición deportiva y cofundador de INDYA Javier Guerrero ha lanzado una advertencia clara durante un acto organizado por LaLiga y la marca de agua mineral Solán de Cabras. Según recoge Sport, el experto aseguró que “más del 75% de la gente vive deshidratada”, y explicó que esa carencia repercute directamente en el rendimiento cerebral, muscular y en la capacidad de recuperación.
El agua en el deporte
El experto advierte que la deshidratación no siempre se manifiesta de forma evidente, pero sí altera procesos fundamentales del organismo. “Eso quiere decir que nuestro nivel de agua no es suficiente para que las reacciones químicas ocurran con normalidad”, explica, en referencia a las funciones metabólicas que permiten al cuerpo producir energía, regular la temperatura y mantener en equilibrio el sistema nervioso. Cuando ese aporte hídrico falla, añade, el rendimiento físico y cognitivo se resiente.
La advertencia llega en un momento en el que la hidratación ocupa un lugar creciente en la agenda del deporte profesional. Además del fomento de buenos hábitos fuera del campo, el fútbol ha adoptado medidas de protección frente al calor. Sin ir más lejos, FIFA ha anunciado la implantación de pausas oficiales de hidratación, los llamados “cooling breaks”, en el Mundial 2026, que consisten en interrupciones de varios minutos en cada mitad para reducir riesgos por altas temperaturas.
Estas micro-pausas, que ya se han probado en competiciones previas y se realizan aproximadamente a los 22 minutos de cada periodo según el protocolo, buscan priorizar la salud de los jugadores ante condiciones climáticas extremas. El especialista defendió además que “tan importante es hidratarse como elegir el agua con el que lo hacemos”, ya que la composición mineral puede facilitar la recuperación y las reacciones bioquímicas implicadas en el rendimiento.
Para deportistas, explicó, la reposición con fuentes minerales equilibradas ayuda a reconstituir electrolitos perdidos con el sudor y a prevenir calambres o fatiga prematura. Aunque su mensaje va más allá del alto rendimiento: hidratarse bien es una inversión diaria en salud que influye en cómo pensamos, nos movemos y afrontamos cada jornada. Los especialistas recuerdan que el agua no es un complemento, sino un pilar básico para que el cuerpo funcione a pleno rendimiento.