Leire Barrutia, dermatóloga, sobre cómo cuidar el cabello en verano: "Si tienes el pelo mojado en la playa o en la piscina evita recogerlo durante tiempo prolongado"
La protección solar también es para el cabello.
El verano es sinónimo de playa, piscina y largas jornadas al aire libre, pero también de una mayor exposición a factores que pueden perjudicar la salud capilar. La radiación solar, el cloro de las piscinas, la sal del mar y las altas temperaturas favorecen la deshidratación del cabello, provocando pérdida de brillo, fragilidad, encrespamiento e incluso alteraciones en el color.
Por ello, la dermatóloga Leire Barrutia ha compartido en su cuenta de TikTok @dermisphere una serie de recomendaciones para proteger el pelo durante esta época de calor y minimizar los daños que suelen aparecer tras semanas de exposición al sol.
La protección solar también es para el cabello
Uno de los principales errores que se cometen en verano es centrar toda la atención en la protección de la piel y olvidar el cabello y el cuero cabelludo. Según explica Barrutia, ambos también sufren los efectos de la radiación ultravioleta. "Lo primero, protégelo bien del sol. No solo tenemos que proteger la piel sino también nuestro cabello y cuero cabelludo", señala la especialista.
Para ello recomienda utilizar productos capilares específicos con protección solar, aunque insiste en que estas fórmulas deben complementarse con medidas físicas como el uso de sombreros. En este sentido, destaca que los modelos con protección UPF 50 ofrecen una barrera adicional frente a la radiación solar.
El error de recoger el pelo cuando está mojado
Uno de los consejos que más llama la atención tiene que ver con una costumbre muy habitual en la playa o la piscina que es hacerse una coleta o un moño con el cabello húmedo. "Cuando tengas el pelo mojado en la playa o en la piscina evita recogerlo y sobre todo evita recogerlo durante tiempo prolongado y con recogidos tirantes", advierte Barrutia.
La dermatóloga explica que el cabello húmedo es más vulnerable y que mantenerlo recogido durante mucho tiempo puede aumentar la fragilidad de la fibra capilar, favoreciendo su rotura. Además, la humedad retenida en el cuero cabelludo puede contribuir a la aparición de inflamación o problemas como la dermatitis seborreica. Por ello, recomienda dejar que el cabello se seque al aire siempre que sea posible.
Una rutina adaptada al verano
Otro momento delicado llega después del baño. El pelo mojado pierde resistencia y es más susceptible a sufrir daños mecánicos. La especialista aconseja aclarar el cabello con agua dulce tras salir de la piscina o del mar para eliminar restos de cloro y sal. Si posteriormente es necesario desenredarlo, recomienda utilizar cepillos diseñados específicamente para cabello húmedo. "Los cepillos que no están preparados para ello pueden favorecer la rotura de la fibra capilar", explica.
Los expertos coinciden en que pequeños gestos pueden marcar la diferencia durante los meses de calor. Y como según aconseja Leire, proteger el cabello del sol, evitar recogidos tirantes cuando está húmedo y utilizar herramientas adecuadas para peinarlo son medidas que ayudan a conservar su salud y aspecto.