Mónica Acha, nutricionista: "Ni se te ocurra sustituir el yogur y el queso por bebidas vegetales a partir de los 50: estás acelerando la osteoporosis y los problemas de tiroides sin saberlo”
La especialista subraya la importancia de mantener una alimentación equilibrada, sobre todo al llegar al medio siglo de vida.

Comúnmente, la sociedad tiende a asociar el concepto del envejecimiento con la barrera de los 60 o 65 años, justo cuando asoma la época de la jubilación. Sin embargo, esta percepción generalizada es completamente errónea. La nutricionista española Mónica Acha ha querido profundizar en este tema a través de su canal de YouTube, desmintiendo mitos y lanzando advertencias cruciales sobre la salud.
En uno de sus vídeos más recientes, la profesional de la salud hace especial hincapié en la necesidad de cuidar la primera comida del día y de mantener una alimentación estrictamente equilibrada para garantizar un estado de salud óptimo con el paso de los años.
El reloj biológico no perdona: el declive arranca a los 30
Acha advierte de que nuestro organismo empieza a deteriorarse muchísimo antes de lo que la mayoría sospecha. "A partir de los 30 años nuestro cuerpo empieza su declive; todo lo que hagamos entre los 30 y los 60 va a condicionar cómo va a ser nuestro envejecimiento a partir de esa edad", afirma de forma tajante.
Por este motivo, sostener un autocuidado adecuado es innegociable, y uno de sus pilares fundamentales es el ejercicio físico de fuerza. "Si no hay estímulo, tampoco hay creación de masa muscular", detalla.
La experta explica que, si llevamos una vida sedentaria, por muy sana y "limpia" que sea nuestra dieta, el cuerpo acabará transformando inevitablemente esa falta de actividad en un temido aumento de la grasa corporal.
El desayuno ideal y el peligro de las bebidas vegetales
La alimentación es el otro gran motor para frenar el reloj biológico, y la nutricionista pone el foco directamente en el desayuno. "Debemos priorizar en el desayuno las proteínas, el calcio, la vitamina D, los ácidos grasos omega3. Es decir, todo aquello que va a reducir los factores de riesgo asociados al envejecimiento acelerado", explica.
Para cumplir este objetivo, Acha lo tiene muy claro: "El yogur es un alimento prioritario; se prepara muy rápido, solamente lo tengo que abrir o mezclar con cualquier otro alimento que cubra el resto de mis requerimientos", apunta.
En este sentido, un complemento perfecto son los copos de avena, ya que el cuerpo los asimila de forma progresiva, aportando una excelente fuente de energía duradera y evitando los temidos picos de insulina en sangre.
Pero el mensaje más contundente de la experta llega en forma de advertencia contra las nuevas modas del supermercado: "Ni se te ocurra sustituir el yogur y el queso por bebidas vegetales a partir de los 50: estás acelerando la osteoporosis y los problemas de tiroides sin saberlo”, concluye Acha, invitando a la población madura a reconciliarse con los nutrientes de los lácteos de siempre.
