Pablo Ojeda, nutricionista, opina sobre un alimento que muchos infravaloran: "Un tesoro oculto en la despensa mediterránea"
Cuenta con efecto antienvejecimiento, antiinflamatorio, antioxidante y protector del sistema cardiovascular"
Pequeñas, arrugadas y habitualmente relegadas a un papel secundario en ensaladas, salsas o guisos, así son las alcaparras. Sin embargo, para el nutricionista Pablo Ojeda, este ingrediente merece mucho más protagonismo en nuestra alimentación.
El experto ha puesto el foco en este alimento tradicional de la dieta mediterránea, destacando sus propiedades nutricionales y su riqueza en compuestos beneficiosos para la salud. "Pequeñas, arrugadas, saladas y poderosísimas, pero casi nadie habla de ellas. Son un tesoro oculto en la despensa mediterránea", afirma Ojeda.
Las alcaparras son los brotes florales inmaduros de un arbusto resistente que se recolectan antes de convertirse en flor. Según explica el nutricionista, ya en la Antigua Grecia se utilizaban con fines medicinales a partir de la raíz de la planta, mientras que su característico aroma se desarrolla durante el proceso de encurtido.
Ricas en antioxidantes
Uno de los aspectos que más destaca Pablo Ojeda es su contenido en quercetina, uno de los antioxidantes naturales más potentes que hay, "con efecto antienvejecimiento, antiinflamatorio, antioxidante y protector del sistema cardiovascular", señala.
Además, recuerda que una simple cucharada aporta fibra, cobre, vitamina K y una importante dosis de sabor, convirtiéndolas en un complemento habitual de numerosas recetas mediterráneas.
Un alimento con múltiples beneficios
Además de su aporte gastronómico, diversos estudios han asociado el consumo de alcaparras con diferentes beneficios para la salud. Entre ellos, destaca su posible papel en personas con diabetes, ya que podrían contribuir a reducir niveles elevados de azúcar en sangre y colesterol, además de favorecer el funcionamiento hepático.
Su combinación de bajo aporte calórico y contenido en fibra también las convierte en una opción interesante para quienes buscan controlar el peso corporal o mejorar la regulación digestiva.
Aliadas para los huesos y el sistema inmunitario
Las alcaparras contienen importantes cantidades de vitamina K, un nutriente relacionado con el mantenimiento de la densidad ósea. Por ello, su consumo se ha vinculado con la salud de los huesos y la prevención de problemas asociados al envejecimiento óseo.
Asimismo, algunas investigaciones sugieren que podrían contribuir a reforzar la respuesta inmunitaria del organismo al favorecer determinados mecanismos de defensa frente a infecciones.
Beneficios para la piel
Otro de los aspectos estudiados es su contenido en vitamina E y antioxidantes, compuestos que ayudan a mantener la hidratación de la piel y que podrían contribuir a aliviar problemas relacionados con la irritación o la inflamación cutánea.
Además, algunas investigaciones han observado que determinados compuestos presentes en las alcaparras poseen propiedades fotoprotectoras capaces de ayudar a reducir parte del daño causado por la radiación ultravioleta, aunque siempre sin sustituir las medidas habituales de protección solar.