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Soy técnica en nutrición y esto es lo que hago cuando me noto hinchada tras las fiestas

Soy técnica en nutrición y esto es lo que hago cuando me noto hinchada tras las fiestas

Esta experta explica las pautas que podemos seguir para volver a nuestras rutinas habituales de alimentación, sin prisa y sin forzarnos. 

Una mesa con comida navideña.
Una mesa con comida navideña.Getty Images/iStockphoto

Después de las fiestas es habitual escucharlo —y sentirlo—: “Me noto hinchada”, “estoy más pesada”, “necesito deshincharme”. "Cambian los horarios, las cantidades, el tipo de comidas, dormimos peor, nos movemos menos y el estrés suele aumentar. Todo eso se nota en el cuerpo, especialmente a nivel digestivo y abdominal", explica la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. "Pero no creo que esa sensación haya que corregirla rápidamente, castigarla o 'arreglarla con soluciones milagro', puntualiza,

Lo primero que destaca esta experta es que "la hinchazón no es sinónimo de problema". Y explica el porqué: "Lo primero que conviene aclarar es algo que rara vez se explica bien: no todo lo que percibimos como hinchazón es retención de líquidos. Muchas veces hablamos de digestiones más lentas; mayor volumen intestinal por cambios en la alimentación; más sal, pero también más hidratos, más fibra o combinaciones distintas, estrés y activación del sistema nervioso; cambios hormonales, y, algo muy importante, la mayor atención y juicio sobre el cuerpo". 

Es decir, el cuerpo no está “fallando”, insiste Luzón, "está adaptándose". "Entonces, ¿qué hago yo cuando me noto hinchada?", prosigue esta experta, "no hago depuraciones, ni dietas detox, ni resets. Lo que hago es mucho menos espectacular… y mucho más efectivo", asegura. 

Y, continuación, lo cuenta: "Vuelvo a mis rutinas habituales, sin prisa; bebo agua suficiente, sin obligarme ni forzar; priorizo comidas sencillas, calientes y fáciles de digerir; camino más, aunque sea suave; priorizo el descanso y el sueño en la medida de lo posible; y, sobre todo, suelto la idea de compensar". Además, prosigue esta técnica en dietética, "no intento 'deshacer' lo comido, dejo que el cuerpo haga su trabajo y tomo caldo todos algunos días, pero no para deshincharme ni para eliminar líquidos".

Las razones por las que Luzón toma caldo, explica, son: "Porque me hidrata, me reconforta, es fácil de digerir y me ayuda a volver a comidas más suaves si lo necesito". "Un caldo no desintoxica", resalta esta especialista, "no drena y no quema grasa". "Y eso no lo convierte en inútil, sino en lo que es: comida sencilla y agradable. Porque el problema no es el caldo, el problema es venderlo como solución a algo que no es un fallo del cuerpo".

Además, Ana Luzón dice que debemos tener en cuenta que "el verdadero alivio no es físico, es mental": "Curiosamente, muchas personas notan que la hinchazón baja cuando dejan de mirarse con lupa, pesarse, compararse con cómo estaban 'antes de Navidad'. Es decir, entran en "modo control". "Pero cuando dejamos de luchar contra el cuerpo, el cuerpo suele responder mejor,  porque cuidarse no es compensar, cuidarse es volver a casa, también con la alimentación", concluye esta experta.

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Soy redactora en HuffPost España, donde escribo de temas sociales y estilo de vida.

 

Sobre qué temas escribo

Hablo cada semana sobre varios temas en los que nos aporta una nutricionista sus consejos para llevar una vida saludable, sigo los temas de okupaciones en todo el mundo e intento reflejar cómo los problemas y las buenas noticias nos afectan ya de forma global con ejemplos de casos de particulares y poniendo el foco en especial en estudios científicos que demuestren todos los avances que estamos viviendo.

 

Mi trayectoria

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense e hice el Máster de Periodismo de la UAM/ELPAÍS, así como el de desarrollo de directivos de PRISA y el IESE. He sido jefa de diversas secciones en EL PAÍS, después, directora de comunicación en diversos organismos, pero, sobre todo, lo que me gusta es escribir. Por eso estoy aquí, para contar historias y buscar temas exclusivos para los lectores. Antes de todo esto, mi especialidad fue durante años la educación. Soy madrileña, de padre catalán y abuelos vascos y de las dos castillas, por lo que me siento de toda España y no entiendo tanta confrontación. Y, sobre todo, me considero muy europea. He recibido el Premio de Periodismo de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, así como el Premio de Periodismo Educativo Esteban Barcia. He escrito un par de libros sobre El papel de los padres en el éxito escolar de los hijos.

 


 

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